Las autoridades de Sri Lanka arrestaron este viernes al expresidente Ranil Wickremesinghe, de 76 años de edad, por el supuesto uso indebido de fondos estatales. El arresto se produce tras declarar ante el Departamento de Investigación Criminal (CID), en el marco de una investigación sobre un viaje privado que realizó a Londres.
Según el CID, Wickremesinghe y su esposa utilizaron dinero del gobierno para financiar una visita a una universidad británica en septiembre de 2023, cuando él ya era mandatario. La investigación también sostiene que el estado habría cubierto los servicios de guardaespaldas del matrimonio durante el evento. La secretaria privada y la secretaria presidencial de 2023 también han declarado ante las autoridades en relación con este caso.
El expresidente Wickremesinghe asumió el cargo en 2022, tras la renuncia de su predecesor, Gotabaya Rajapaksa, a raíz de los disturbios masivos. Aunque su gestión fue decisiva para estabilizar el país, en las elecciones de septiembre de 2024 terminó en tercer lugar, en unos comicios ganados por el marxista Anura Kumara Dissanayake, quien hizo campaña con un fuerte discurso anticorrupción.
El arresto ha generado polémica. El exministro de Asuntos Exteriores de Sri Lanka, Mohamed Ali Sabry, calificó la detención como «profundamente preocupante» y una «política vengativa y destructiva que socava nuestras instituciones y nuestro futuro».
El caso se enmarca en una campaña anticorrupción más amplia en la nación asiática, que ha puesto bajo escrutinio a varios exfuncionarios de alto rango.
EFE / RDN
