Durante las fiestas navideñas y los tiempos festivos es muy común estar rodeado de reuniones que incluyan bebidas alcohólicas para celebrar la noche con la familia, los amigos, las vacaciones y demás alegrías.
En este contexto se puede exceder tanto en la ingesta de la comida como en el consumo frecuente de alcohol hasta llegar a la embriaguez. Combinación que para los especialistas es una bomba de tiempo que puede desencadenar en problemas cardiovasculares como una infarto o una arritmia cardiaca.
De acuerdo con el Nicholas Ruthmann, cardiólogo de la ‘Clínica Cleveland’ en entrevista con el ‘New York Times’, en las festividades de Navidad y Fin de Año hay más riesgos de padecer afecciones al corazón, porque “bebemos y comemos mucho más, y nos ejercitamos y relajamos mucho menos que en cualquier otra época del año”.
Relación de la que se tiene noción desde los años 70, cuando el médico Philip Ettinger y su equipo de trabajo observaron a 24 pacientes hospitalizados con fibrilación auricular después de consumir alcohol durante las fiestas.
A este fenómeno lo denominaron como el síndrome del corazón festivo, para «describir la manifestación de arritmias cardíacas después de un período de consumo excesivo de alcohol, que a menudo se observa durante los fines de semana y días festivos», según Jain Anubhav, médico de Hospital Ascensión Genesys en un artículo publicado en la ‘Biblioteca Nacional de Medicina’ americana.
Investigaciones posteriores han demostrado que la afección también puede ocurrir en personas que rara vez o nunca consumen alcohol, pero que ocasionalmente beben en exceso, así como en pacientes que jóvenes en su edad universitaria o adultos mayores que tienden a sufrir problemas del corazón.
¿Qué síntomas pueden presentar?
De acuerdo con el portal de salud de la Universidad de la Sábana, las señales para identificar este padecimiento es presentar una arritmia cardiaca después de haber bebido una dosis de alcohol considerable, la cual evidencia los siguientes síntomas:
Dolor torácico, Sudoración, Desmayos, Mareo y vértigo, Palpitaciones y Dificultad para respirar.
Estos signos pueden aparecen a las horas de haber bebido grandes cantidades de alcohol, normalmente cuando el paciente se levanta y se siente fatigado con pequeños esfuerzos.
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