Los ataques aéreos en Catia La Mar dejaron al menos 40 muertos, según autoridades venezolanas, mientras Estados Unidos justificó la operación como parte de “Lanza del Sur”.
El presidente Trump declaró en Fox News que no hubo bajas estadounidenses, aunque reconoció que algunos soldados regresaron con heridas menores, describiéndolos como “valientes” durante la transmisión.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, informó que helicópteros de rescate fueron atacados, pero lograron regresar en condiciones de vuelo tras la operación.
La Casa Blanca explicó que la ofensiva buscaba golpear redes de narcotráfico, sin confirmar detalles sobre la incursión militar que generó víctimas civiles y militares en Venezuela.
Entre los afectados por los ataques aéreos en Catia La Mar, Rosa González, de 80 años, murió cuando un misil impactó un complejo residencial de tres pisos, derribando una pared exterior durante la madrugada.
Su sobrino Wilman González relató que sufrió una herida en el rostro y casi perdió un ojo, mostrando restos de metralla encontrados entre los escombros.
Vecinos como Jorge, de 70 años, aseguraron haber perdido todas sus pertenencias en segundos, mientras otros residentes denunciaron la destrucción de hogares y recuerdos familiares irremplazables.
Ataques aéreos en Catia La Mar generan tragedia civil
Investigadores venezolanos recolectaron evidencia en el lugar, mientras residentes expresaron ira y rezaron, señalando la magnitud del daño causado por los bombardeos estadounidenses.
Javier, otro vecino, acusó a Estados Unidos de actuar por intereses petroleros, afirmando que “nuestras vidas no valen nada para ellos”, reflejando indignación comunitaria.
El ataque ocurrió alrededor de las dos de la madrugada, sorprendiendo a familias dormidas, quienes despertaron entre explosiones, humo y gritos, según testimonios recogidos por periodistas locales.
Autoridades venezolanas confirmaron que entre las víctimas por los ataques aéreos en Catia La Mar se cuentan militares y civiles, mientras hospitales cercanos atendieron heridos graves, incluyendo personas con lesiones oculares y fracturas múltiples.
La operación, denominada “Lanza del Sur”, se presentó como un esfuerzo contra el narcotráfico, aunque analistas señalaron que el costo humano resultó devastador para comunidades afectadas.
Los ataques aéreos en Catia La Mar continúan generando repercusiones, con familias desplazadas, edificios destruidos y un ambiente de incertidumbre que domina la zona costera cercana a Caracas.
