El Gobierno de Colombia afirmó este jueves que mantendrá las relaciones bilaterales con Venezuela, pero manifestó, un día antes de la investidura, que no avala los resultados oficiales que dieron como ganador de las elecciones al presidente Nicolás Maduro.
“Debido a la estrecha relación económica, comercial, social, cultural, humanitaria y de seguridad que impacta a ciudadanos de ambos países, Colombia ha decidido responsablemente mantener las relaciones bilaterales con Venezuela, lo que no significa un aval a los resultados electorales”, dijo el canciller Luis Gilberto Murillo en una declaración.
Sin embargo, el canciller expresó que «Colombia promueve una diplomacia responsable y estratégica, que tiene como el propósito de construir relaciones sostenibles en el tiempo y que responda a los intereses nacionales».
Por eso, el Gobierno consideró que cerrar la frontera y romper las relaciones con Venezuela, como ocurrió en el pasado y como han reclamado distintos sectores, «no sirve de nada».
Murillo insistió al Gobierno venezolano en que debe respetar los derechos de la oposición y expresó su «profunda preocupación y rechazo ante el incremento y la gravedad de las denuncias de violaciones a los Derechos Humanos».
Colombia estará representada en la investidura por el embajador en Caracas, Milton Rengifo, algo que también le ha valido numerosas críticas al Gobierno de Petro pues hay quienes consideran que su actitud es ambigua al no reconocer los resultados electorales que le adjudicaron el triunfo a Maduro y al mismo tiempo enviar un representante a su posesión.
Colombia y Venezuela comparten una frontera de 2.219 kilómetros donde colindan siete departamentos colombianos y cuatro estados venezolanos y viven unos 12 millones de personas.
EFE/RDN
