La tensión regional aumentó significativamente cuando se confirmó que EEUU ataques en el Caribe alcanzaron una nueva embarcación sospechosa, dejando cuatro muertos y generando preocupación internacional.
Según reportes de CBS News, las fuerzas estadounidenses han destruido 21 embarcaciones en 20 operaciones, causando alrededor de 80 muertes en aguas internacionales.
El Pentágono defendió las acciones, señalando que están dirigidas contra “narcoterroristas”, aunque no se han presentado pruebas concluyentes sobre la amenaza real de los buques.
Expertos en derecho internacional advirtieron que estos ataques podrían violar normas internacionales, incluso si los objetivos estuvieran vinculados con redes ilícitas de contrabando marítimo.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió abrir una investigación independiente por posibles ejecuciones extrajudiciales en los EEUU ataques en el Caribe.
EEUU ataques en el Caribe generan tensión diplomática y militar
El contexto se complica con la creciente presencia militar estadounidense en la región, incluyendo el portaaviones nuclear USS Gerald R. Ford y otras unidades de guerra.
Considerado el portaaviones más avanzado del mundo, el Ford refuerza operaciones en el hemisferio occidental, aumentando la presión de EEUU sobre gobiernos latinoamericanos ante ataques en el Caribe.
Fuentes del Pentágono revelaron que altos mandos presentaron al presidente Donald Trump propuestas de acción sobre Venezuela, incluyendo posibles ataques terrestres.
Aunque no se ha tomado decisión definitiva, la posibilidad incrementa la tensión diplomática y preocupa a observadores internacionales sobre un posible conflicto regional.
En Caracas, el gobierno de Nicolás Maduro respondió anunciando un ejercicio militar nacional con 200.000 efectivos, buscando mostrar capacidad defensiva frente a los EEUU ataques en el Caribe.
Analistas consideran que Washington busca acelerar la salida de Maduro del poder, algo insinuado por Trump en una entrevista televisiva reciente.
El presidente estadounidense acusó reiteradamente a Maduro de vínculos con organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico, acusaciones rechazadas categóricamente por Caracas.
Finalmente, el presidente colombiano Gustavo Petro ordenó suspender intercambio de inteligencia con Estados Unidos, aunque luego su ministro aclaró que la cooperación con agencias continuará.
