La piel es nuestro órgano más grande y actúa como una barrera protectora contra el mundo exterior. A diario, experimentamos reacciones alérgicas que se manifiestan en forma de sarpullidos, picazón o enrojecimiento.
Aunque estas molestias suelen ser temporales y tratables, es fundamental estar atentos a cualquier cambio persistente en nuestra piel, pues podría ser un signo de una afección más grave. En particular, existe un tipo de cáncer que puede mimetizarse con una simple alergia, lo que dificulta su detección temprana.
El cáncer que se confunde con alergia
De acuerdo con Huffpost, el prurito crónico -picazón o sesnsación de irritación y picor en la piel- es común durante las reacciones alérgicas, pero también es un síntoma que se presenta en las fases más tempranas del linfoma de Hodgkin, un cáncer de la sangre.
Lea también: ¿Eres de las personas que llora cuando discute con alguien?, esto dice la psicología de esa conducta
Este se caracteriza principalmente por el abultamiento -palpable y notorio a simple vista- de ganglios linfáticos (adenopatías), especialmente los del cuello, la clavícula o la axila. No obstante, no es extraño que esta enfermedad se manifieste de las siguientes formas:
- Picor en la piel
- Cansancio generalizado
- Pérdida de peso
- Fiebre sin causa aparente
- Sudoración nocturna
¿Cuál es la causa del linfoma de Hodgkin?
Huffpost señala que el linfoma de Hodgkin se da cuando un linfocito B «pierde su capacidadde regularse a sí mismo o que escapa al control normal del sistema inmune, y puede extenderse posteriormente a través del sistema linfático a otros órganos”.
Son justamente estos cambios en los linfocitos B los que causan la extensión de los ganglios afectados. Y, como todo tipo de cáncer, esta enfermedad debe ser diagnosticada y tratada de forma rápida y oportuna para prevenir complicaciones de salud, por lo que es importante no pasar por alto las supuestas alergias.
