Alberto Fernández asistirá a la novena Cumbre de las Américas convocada para la semana próxima en Los Ángeles. El presidente de Argentina se lo confirmó el pasado miércoles a su homólogo de Estados Unidos, Joe Biden, durante una charla por teléfono de 25 minutos.
Pese a que el mandatario Argentino va con la firma convicción de ser la voz de los países que quedaron excluidos por Washington de la Cumbre, las críticas no se hicieron esperar, puesto que ven el resultado de esta llamada como una posición «tibia» ante la decisión de la administración de Joe Biden de no invitar a Nicaragua, Venezuela y Cuba.
Por su parte una de las críticas más dura que recibió el también presidente de la CELAC, fue la de la activista argentina Hebe de Bonafini, presidenta de Madres de Plaza de Mayo, quien tildó al presidente de su país como cobarde.
«Señor Presidente, usted demostró que es un gran cobarde. Ayer cuando lo llamó el Presidente de los Estados Unidos y le chumbó un poco fuerte… Usted se achicó como pantalón ordinario, usted dijo que no iba a ir, si no iban Nicaragua, Venezuela y Cuba… Y va, ¡Que vergüenza! A mi no me importa lo que diga después, me importan los hechos, lo que hace. Cada vez que habla me da más vergüenza escucharlo, cada vez se le cree menos, ¿De qué unidad me habla?, ¿De qué unidad?, ¿Con quién y para qué? ¿Qué es eso de que son ladrones de guante blanco? Son los chorros (ladrones), más sucios… ¿Y saben por qué roban?, porque hay tipos como usted, cobardes», finalizó la activista.
En la Casa Rosada consideraban como una buena noticia la conversación telefónica entre Biden y Fernández, que incluyó una invitación del estadounidense a su par argentino para visitar la Casa Blanca “durante la última semana de julio, tentativamente el día 25″, según informaron en una nota oficial desde el Ejecutivo en Buenos Aires. La reunión será, según fuentes argentinas, “para profundizar la relación bilateral en una amplia agenda de temas estratégicos de cooperación”.
RDN/AGENCIA
