Laurys Chirinos soñaba con estudiar medicina y ayudar a otros. Su vida terminó abruptamente en Lima, Perú, en circunstancias que estremecen a toda la comunidad venezolana, feminicidio en Villa El Salvador.
Aunque muchos creyeron que murió por una descarga eléctrica, la necropsia confirmó que sufrió asfixia mecánica, lo cual cambió el rumbo del caso.
Feminicidio en Villa El Salvador: el crimen que intentaron encubrir como accidente doméstico
Los agentes encontraron el cuerpo de Laurys en la habitación que compartía con su prima. Estaba desnuda, con signos de violencia y quemaduras coincidentes con el sospechoso.
Las autoridades detuvieron a José Gregorio Plaza, exmilitar venezolano y expareja de la prima de Laurys, después de que la familia exigiera una investigación más profunda sobre el feminicidio.
El Ministerio Público solicitó prisión preventiva por nueve meses mientras avanza el proceso por feminicidio agravado y agresión sexual contra el acusado. feminicidio en Villa El Salvador
La comunidad educativa donde Laurys estudiaba organizó homenajes. Ella lideraba una colecta para ayudar a un compañero en situación vulnerable.
Su historia refleja el drama de miles de migrantes que buscan oportunidades y enfrentan riesgos invisibles en contextos de vulnerabilidad y desprotección.
Este caso se suma a los 93 feminicidios registrados en Perú en 2025, según cifras oficiales. La violencia de género sigue siendo una emergencia nacional.
La familia exige justicia por el feminicidio en Villa El Salvador y pide que el crimen no quede impune. Además, solicitan medidas de protección para mujeres migrantes en situación de riesgo.
Recordar a Laurys implica exigir que ninguna joven más sea silenciada por la violencia. Su historia merece justicia, memoria y acción colectiva.
Recordar a Laurys exige justicia y acción. Su historia no debe repetirse. Cada joven merece vivir sin miedo, con dignidad y protección. Que su memoria impulse un cambio real y urgente. feminicidio en Villa El Salvador
