Un alud de lodo, provocado por las intensas lluvias torrenciales del jueves, arrasó la aldea de Chisoti, en el distrito de Kishtwar en la región de Cachemira bajo administración india, dejando un saldo trágico de al menos 56 personas muertas y 80 desaparecidas.
La aldea, la más afectada por el desastre, se encuentra a más de 200 kilómetros por carretera de Srinagar, la principal ciudad de la región. El acceso se ha visto dificultado por las vías dañadas tras varios días de violentas tormentas, lo que complica severamente las labores de los equipos de rescate.
Un funcionario local, identificado como Irshad, informó que 300 personas han sido rescatadas, 50 de ellas con heridas de gravedad, y fueron trasladadas a hospitales cercanos. Multitudes se agolparon en un hospital de Kishtwar mientras llegaban los heridos. La gravedad de la situación fue confirmada por el ministro en jefe de Cachemira, Omar Abdullah, quien emitió un comunicado lamentando que «las noticias son sombrías».
La tragedia ha generado una respuesta desde el más alto nivel del gobierno, con el primer ministro indio, Narendra Modi, declarando: «Se prestará toda la ayuda necesaria a las personas necesitadas».
Este desastre es la segunda gran catástrofe por inundaciones que azota a la India en lo que va de agosto. Expertos en el clima han advertido que, aunque las inundaciones y los deslizamientos son comunes en la temporada del monzón, su frecuencia y gravedad están aumentando debido al cambio climático y a un desarrollo urbanístico mal planificado.
NTN24 / RDN
