En este caso, el foco de intoxicación y contaminación no viene de TikTok sino de la ineficiencia gubernamental que no atiende los colectores de aguas fecales lo cual obliga a más de 700 niños a ‘navegar’ sobre la podredumbre que rodea toda la fachada de su escuela.

Es indignante como, saltando a través de 10 bloques de cemento a riesgo de caer en la inmundicia fecal, tienen que hacer a diario los 733 estudiantes junto al personal docente, administrativo y los representantes para poder ingresar a la escuela ‘Madre Elisa Jaramillo’, dado que el río de aguas servidas dificulta el acceso.

El desborde de aguas residuales comenzó hace un par de semanas y atraviesa todo el frente de esta institución ubicada en la avenida 30 con calle 29N del barrio Indio Mara, en la parroquia Idelfonso Vásquez, del oeste de Maracaibo.

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La problemática afecta también a la iglesia Santa Inés y al ambulatorio que se encuentran en la misma área.

Hidrolago, les compete

«Al llover tenemos que suspender actividades, porque las aguas de lluvia se mezclan con las fecales y se forma una laguna que hace imposible el acceso a la escuela, al ambulatorio y la iglesia, porque la zona colapsa», explica Johan Villalobos, director del referido centro educativo.

Debido al constante bote de aguas de cloaca, el sitio se ha vuelto un criadero de zancudos, moscas y malos olores que está causando que los moradores de este sector sufran de dengue, enfermedades de la piel y gastrointestinales.

Urge la intervención de Hidrolago, la Alcaldía de Maracacaibo, la Gobernación del Zulia y demás autoridades, para que este gravísimo problema que pone en riesgo la salud de los estudiantes y de la comunidad sea solucionado de una vez por todas.

RDN/Con información de Versión Final

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