Mientras Maracaibo despierta entre esfuerzos de limpieza, dos ciudadanos fueron detenidos por lanzar basura en una zona prohibida, según informó Gian Carlo Di Martino.
El alcalde compartió el video en redes, donde se observa a Polimaracaibo abordando al infractor en plena madrugada, justo cuando arrojaba desechos en vía pública, Maracaibo merece respeto.
“Maracaibo merece respeto”, escribió el mandatario, visiblemente indignado, mientras destacaba el trabajo incansable de su equipo para recuperar espacios contaminados.
La acción inmediata del cuerpo de seguridad permitió detener a los responsables en flagrancia, evitando que la zona volviera a llenarse de escombros.
Este operativo forma parte del plan integral de saneamiento urbano que la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo ejecuta desde hace semanas.
Además, Maracaibo merece respeto, por eso se han instalado cámaras de vigilancia y se patrulla constantemente para prevenir actos que atenten contra la limpieza de la ciudad.
El alcalde recordó que la reincidencia en este tipo de faltas conlleva sanciones legales, amparadas en leyes ambientales vigentes.
En este caso, los detenidos fueron puestos a la orden del Ministerio Público para iniciar el proceso correspondiente.
El video generó reacciones inmediatas en redes sociales, donde ciudadanos aplaudieron la firmeza de la gestión municipal.
Muchos usuarios compartieron el contenido con mensajes de apoyo, exigiendo mayor conciencia ciudadana y respeto por los espacios comunes.
Maracaibo merece respeto y la limpieza es tarea de todos
La frase “Maracaibo merece respeto” se convirtió en tendencia, reflejando el sentir colectivo ante quienes insisten en ensuciar lo que otros intentan recuperar.
Di Martino enfatizó que no se tolerarán más actos que afecten la convivencia, el bienestar y el esfuerzo colectivo de los marabinos.
La ciudad, que durante años sufrió abandono, ahora vive un proceso de transformación que requiere compromiso de todos sus habitantes por eso Maracaibo merece respeto.
Desde la Alcaldía se promueve la educación ambiental y se realizan charlas para fomentar hábitos responsables en cada comunidad.
El llamado es claro: cuidar a Maracaibo no es solo deber institucional, sino responsabilidad compartida entre gobierno y ciudadanía.
Cada bolsa de basura lanzada en la calle representa un retroceso en el camino hacia una ciudad más limpia y digna.
Por eso, la vigilancia se mantendrá activa, y las sanciones se aplicarán sin contemplaciones a quienes infrinjan las normas.
La limpieza urbana no se logra solo con camiones, sino con conciencia, respeto y voluntad de cambio en cada rincón.
Maracaibo merece respeto, y ese respeto comienza por no ensuciar lo que otros limpian con esfuerzo y dedicación.
Hoy más que nunca, la ciudad necesita que sus hijos la cuiden, la valoren y la defiendan como el hogar que todos comparten.
