La Alcaldía de San Francisco hizo un llamado urgente a la ciudadanía para respetar la ordenanza 690 sobre desechos sólidos y evitar sanciones administrativas inmediatas.
Abdelis Pérez, presidente de IMASUR, explicó que la gestión del alcalde Héctor Soto prioriza recuperar la limpieza de espacios públicos en todo el municipio sureño.
Por ello, se están realizando esfuerzos constantes en las principales avenidas, aunque algunos ciudadanos siguen incumpliendo la normativa vigente sobre disposición de residuos.
La ordenanza 690 sobre desechos sólidos establece reglas claras para el manejo responsable de basura en zonas urbanas y espacios comunitarios del municipio.
La ordenanza 690 sobre desechos sólidos busca recuperar la limpieza urbana en San Francisco
Pérez exhortó a los habitantes a tomar conciencia, ya que se aplicarán sanciones a quienes arrojen basura en avenidas recientemente recuperadas por la municipalidad.
El reglamento de la ordenanza 690 sobre desechos sólidos permite realizar dos llamados de atención, pero en caso de reincidencia, se procederá con multas y medidas correctivas inmediatas.
En conjunto con la Dirección de Prevención y Seguridad Ciudadana, se ha detenido a “carretilleros” y ciudadanos en camionetas que arrojaban basura ilegalmente.
A estos infractores se les ofrecieron charlas educativas y se les obligó a firmar actas de compromiso para evitar futuras reincidencias.
Además, se están realizando labores de mantenimiento en las cañadas de diversas parroquias, especialmente ante las lluvias registradas en los últimos días en la región.
La acumulación de desechos en canales pluviales representa un riesgo sanitario y ambiental que la Alcaldía busca mitigar con acciones preventivas.
El presidente de IMASUR destacó que mantener limpio el municipio requiere colaboración activa de todos los ciudadanos, no solo de las autoridades.
La ordenanza 690 no solo regula, sino que promueve una cultura de responsabilidad ambiental y convivencia urbana.
San Francisco necesita que sus habitantes se comprometan con el orden, la limpieza y el respeto por los espacios comunes.
Cada acción cuenta, y evitar arrojar basura en lugares indebidos es un paso hacia una ciudad más digna y saludable.
La conciencia ciudadana debe ser el motor del cambio, especialmente cuando las autoridades ya están haciendo su parte con recursos limitados.
Cumplir la ordenanza 690 sobre desechos sólidos es más que una obligación: es un acto de respeto por la comunidad.
