Corea del Norte conmemoró este viernes, 17 de diciembre, el décimo aniversario de la muerte de Kim Jong-il, de quien heredó el poder su hijo Kim Jong-un.
Es tradición que Kim Jong-un rinda homenaje a su padre y abuelo en los aniversarios de su muerte o nacimiento visitando el interior de Kumsusan; pero es la primera vez que convocó un acto tan multitudinario en el exterior del recinto para rendirle homenaje, reseñó la agencia EFE.
Además, decidió establecer un duelo generalizado en el país, más largo aún que en años anteriores; al tiempo que ordenó a la ciudadanía que no muestre ningún tipo de felicidad o señal de alegría en el período de luto.
Según informaron fuentes norcoreanas a la Radio Free Asia (RFA); las personas tienen prohibido reír, beber alcohol o realizar actividades de ocio que puedan denotar un acto de festejo o esparcimiento.
También resaltaron que a los ciudadanos no se les permitirá ir de compras, ya que será un feriado total.
RFA informó que los agentes de seguridad recibieron la orden de vigilar a las personas que no se muestren debidamente afectadas por el luto, publicó Infobae.
Kim Jong-il fue designado heredero en 1974 por su padre, Kim Il-sung, que había sido elegido a su vez por Stalin para liderar el nuevo país resultante de la división de la península coreana a manos de Washington y Moscú.
El segundo de los Kim comenzó a ampliar su base de poder con el paso de los años hasta convertirse en líder de facto del país que comenzaría a gobernar oficialmente a partir de 1994, cuando falleció su padre.
Delegados norcoreanos visitan las estatuas del fundador Kim Il-sung y el ex líder supremo Kim Jong-il en Pyongyang (Reuters)
El 19 de diciembre de 2011, el régimen anunció que Kim Jong-il, que durante su reinado se había apoyado en los mismos mecanismos de culto exacerbado a la personalidad desarrollados por su progenitor, había fallecido dos días antes de un infarto mientras viajaba en su tren privado.
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