El funcionario Tom Homan ratificó este domingo que las redadas migratorias en Estados Unidos se mantendrán vigentes en todo el territorio nacional pese al cierre gubernamental.
Esta decisión surge mientras el Departamento de Seguridad Nacional cumple su segundo día sin financiamiento debido a la falta de acuerdos presupuestarios dentro del Congreso.
Continuidad de las redadas migratorias en Estados Unidos
Por consiguiente, los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas seguirán ejecutando detenciones masivas bajo las directrices de seguridad del presidente Donald Trump.
Aunque el personal operativo no recibirá su salario temporalmente, la administración federal enfatiza que la misión de control fronterizo es una prioridad de seguridad nacional.
Igualmente, las autoridades reportan cifras récord en deportaciones, asegurando que la vigilancia en los límites fronterizos es actualmente la más sólida en la historia moderna.
Sin embargo, la oposición demócrata en el Senado bloqueó el financiamiento al considerar que no existen límites claros para los operativos de control migratorio hoy.
Las protestas han aumentado tras incidentes en ciudades como Minneapolis, generando un clima de tensión respecto a la actuación de los agentes federales.
Actualmente, el Congreso se encuentra en receso programado, lo cual podría extender la parálisis administrativa del organismo que emplea a más de doscientas mil personas.
Por esta razón, la planificación de las redadas migratorias en Estados Unidos debe gestionarse con el noventa por ciento del personal declarado como esencial por el Gobierno.
La incertidumbre sobre si aprobar un presupuesto anual o temporal divide incluso a la bancada republicana, complicando la reapertura total de las oficinas de seguridad.
Mientras tanto, las organizaciones de derechos civiles mantienen la alerta ante el posible incremento de operativos en zonas residenciales y lugares de trabajo.
Finalmente, el cumplimiento del mandato presidencial garantiza que las redadas migratorias en Estados Unidos no se detengan, independientemente de la crisis financiera que enfrenta el departamento.
