El Gobierno de Venezuela anunció este miércoles el inicio formal de la reestructuración de deuda pública para sanear las finanzas estatales y fortalecer el desarrollo.
Las autoridades financieras ejecutan este plan integral con el objetivo de optimizar los compromisos crediticios de la República y Petróleos de Venezuela S.A.
Detalles sobre la reestructuración de deuda pública
Asimismo, el Ministerio para Economía y Finanzas comunicó que esta estrategia busca liberar recursos destinados históricamente al pago de obligaciones para reinvertirlos en proyectos sociales.
Por consiguiente, los representantes del Ejecutivo nacional detallaron que el proceso pretende establecer condiciones sostenibles que permitan cumplir con los acreedores internacionales bajo nuevos parámetros.
Igualmente, los analistas económicos observan con expectativa cómo esta reestructuración de deuda pública impactará en el flujo de caja del país durante los próximos años.
En este sentido, el despacho oficial afirmó que buscan un equilibrio necesario entre el cumplimiento de compromisos y la atención prioritaria de las necesidades internas.
Además, los técnicos gubernamentales trabajan arduamente en los esquemas financieros que definan cómo se aplicará esta reestructuración de la deuda con transparencia y total responsabilidad.
Por lo tanto, el sector petrolero también se beneficia directamente, pues la reestructuración de la deuda permitirá recuperar la capacidad operativa necesaria para aumentar la producción.
Finalmente, este procedimiento marca un hito en la gestión fiscal venezolana, centrando todos sus esfuerzos en lograr una reestructuración de deuda pública efectiva y duradera.
S&P Global, firma estadounidense enfatizó que el acceso de Venezuela a los mercados de capitales luego de subsanar su incumplimiento «dependerá de su compromiso con las reformas políticas destinadas a mejorar la resiliencia económica, junto con una consolidación fiscal creíble y una composición de la deuda más sólida».
Asimismo la firma estimó que la deuda de Venezuela oscila entre US$ 150.000 y US$ 200.000 millones, y en la cifra está incluida los bonos soberanos, la deuda de PDVSA, intereses vencidos y parte de las obligaciones comerciales y bilaterales acumuladas durante años de sanciones
