En medio de la tragedia causada por las inundaciones en Texas, el presidente Donald Trump y su gabinete se reunieron en la Casa Blanca para orar por las víctimas y sus familias. El desastre, que dejó al menos 111 muertos y más de 170 personas desaparecidas, impactó especialmente al campamento cristiano Camp Mystic, donde varias niñas y líderes perdieron la vida.
Durante la reunión del gabinete, la oración fue dirigida por Scott Turner, secretario del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano. Turner clamó: “Jesús, Tú eres el gran redentor. Agradezco por cada hombre y mujer alrededor de esta mesa. Señor, al pensar en las familias de Texas, no entendemos, no sabemos por qué, pero sí en quién confiar, y eres Tú, Padre”. La oración incluyó peticiones por milagros, por los sobrevivientes y por la fortaleza necesaria para ayudar y reconstruir.
El presidente Trump expresó su deseo de que el gobierno federal cuente con todas las herramientas necesarias para asistir a Texas en el proceso de recuperación. “Oramos para que, como gabinete, como presidente, como vicepresidenta en esta administración, Dios Padre, nos dé todas las herramientas de que necesitamos para ayudar, reconstruir y restaurar”, afirmó Turner durante la oración.
La declaración de emergencia firmada por Trump
Trump anunció que visitaría Texas el viernes 11 de julio, acompañado por la primera dama Melania Trump y la secretaria de Seguridad Interna, Kristi Noem. El presidente enfatizó que no quería distraer a los equipos de rescate con su visita: “No queremos que nadie se concentre en nosotros. Ellos podrían salvar a alguien todavía, aunque sea poco probable a estas alturas, pero puede ser. Qué situación tan trágica”.
La declaración de emergencia firmada por Trump el domingo 6 de julio permitió la llegada de más recursos federales para apoyar al gobierno estatal y local en la respuesta a la catástrofe. El gobernador de Texas, Greg Abbott, elogió la rapidez de la acción presidencial, calificándola como “una ayuda extraordinaria para nuestra respuesta”.
Más de 800 personas las han rescatado de las aguas, mientras que los equipos de búsqueda continúan trabajando para localizar a los desaparecidos, incluidos los participantes del campamento cristiano para niñas.
La fe y la oración son pilares fundamental para la comunidad texana durante esta crisis. Líderes cristianos y voluntarios de todo el país han ofrecido apoyo espiritual y material, recordando que la esperanza y la unidad son esenciales para superar el dolor y la pérdida.
Esta difícil situación recuerda que, ante las crisis, la fe y la acción conjunta pueden marcar la diferencia, y que la verdadera fortaleza proviene de Dios, quien capacita a las personas para ayudar y reconstruir cuando todo parece perdido.
Biblia Todo/RDN
