La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó este miércoles que envió comunicaciones formales a siete organismos internacionales relacionados con la pesca comercial, incluida la FAO, para denunciar la interceptación del pesquero venezolano “Carmen Rosa” por un buque destructor de la Armada de EE.UU. el pasado 12 de septiembre en aguas de la Zona Económica Exclusiva del país.
En un comunicado, la vicepresidenta calificó la acción como una «grave violación de la soberanía nacional, el Derecho Internacional y los derechos humanos». Asimismo, aseguró que se solicitó una «condena internacional» ante lo que considera un «acto hostil y desproporcionado».
El gobierno venezolano subrayó que este tipo de operaciones «obstaculiza la actividad productiva y el desarrollo económico del país», y recordó su trayectoria en la pesca artesanal e industrial en el Mar Caribe, así como la existencia de una flota pesquera y cadena de comercialización consolidada.
Sobre el incidente
Según los reportes oficiales, el pasado 12 de septiembre, un buque destructor estadounidense, el USS Jason Dunham, desplegó a 18 efectivos militares armados que ocuparon la embarcación Carmen Rosa y retuvieron durante ocho horas a los nueve pescadores a bordo, impidiendo la comunicación y el normal desarrollo de su faena de pesca de atún.
El canciller de Venezuela, Yván Gil, calificó la operación como una “provocación directa” y aseguró que carece de “toda proporcionalidad estratégica”. Destacó que esta maniobra refleja la intención de sectores políticos en EE.UU. de crear un “incidente que justifique una escalada bélica en el Caribe”, en medio del despliegue militar estadounidense para combatir el narcotráfico, que según Caracas también amenaza la estabilidad regional.
Por su parte, el secretario general del PSUV Diosdado Cabello, describió el hecho como “piratería de alta mar”, negando que los pescadores se encontraran en aguas internacionales y denunciando intentos de EE. UU. de incriminar a los ciudadanos con droga. Cabello enfatizó que Venezuela responderá de manera estratégica, priorizando la defensa de su soberanía y la seguridad de sus aguas sin caer en provocaciones.
El incidente ocurre en un contexto de tensiones crecientes en el Caribe, tras operaciones estadounidenses contra embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico. El gobierno venezolano insistió en exigir el «cese inmediato de estas acciones» y solicitó a la comunidad internacional condenar el uso de «fuerza militar» contra civiles que desarrollan actividades productivas y legales en aguas venezolanas.
El Cooperante/RDN
