Gustavo Petro, presidente de Colombia, sorprendió al país al anunciar que publicará toda su vida financiera tras aparecer en la temida Lista Clinton.
El mandatario denunció la medida como persecución sin pruebas y expresó su indignación a través de su cuenta oficial en X, antes conocida como Twitter.
“Publicaré mi vida financiera, larga pero frugal”, escribió Petro, respondiendo a las acusaciones del gobierno estadounidense liderado por Donald Trump.
La lista también incluye a su hijo Nicolás Petro, a su esposa Verónica Alcocer y al ministro del Interior, Armando Benedetti, lo que generó polémica.
Petro pidió a la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) que muestre sus movimientos bancarios desde 1999, año en que nació la entidad.
Con esta acción, busca demostrar transparencia y desmentir cualquier vínculo con actividades ilícitas, en medio de una creciente tensión diplomática. vida financiera
Petro desafía a Trump con la publicación de su vida financiera y un giro en la seguridad nacional
Además de revelar su vida financiera, Petro reafirmó su plan para independizar el armamento colombiano y romper con la dependencia militar estadounidense.
El Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) aprobó un documento que impulsa la producción nacional de blindajes, drones y transporte militar.
Colombia fabricará sus propias armas, contradrones y vehículos tácticos, fortaleciendo su soberanía y reduciendo la influencia extranjera en su defensa.
Este viraje ocurre tras la descertificación de Colombia como aliado antidrogas por parte de Washington, lo que tensó aún más las relaciones bilaterales. vida financiera
Trump acusó a Petro de liderar redes ilegales, mientras el colombiano respondió que “no aceptamos reyes” y calificó al republicano como “bárbaro”.
Petro condenó los bombardeos estadounidenses en el Caribe y el Pacífico, que provocaron al menos 70 víctimas fatales, según cifras preliminares.
La publicación de su vida financiera marca un acto inédito en la política latinoamericana y establece un precedente de transparencia frente a acusaciones externas.
Con esta jugada, Petro busca reposicionarse como líder soberano, dispuesto a enfrentar presiones internacionales sin ceder en sus convicciones políticas.
