Un jurado en Delaware declaró culpable al hijo de Joe Biden, Hunter, por tres delitos relacionados con posesión de armas, al ocultar en la compra su adición a las drogas. Los cargos, todos a nivel federal, acarrean una pena máxima de 10 años de prisión.
Este caso marca la primera vez que un familiar directo de un presidente es declarado culpable de un delito durante el mandato de su padre, aunque sus delitos son anteriores al mandato de Joe Biden como presidente.
Hunter Biden fue declarado culpable de los tres cargos de delito grave relacionados con la compra de un arma en 2018 cuando, según los fiscales, el hijo del presidente Joe Biden mintió en un formulario obligatorio de compra de armas al decir que no consumía ilegalmente ni era adicto a las drogas.
Los miembros del jurado declararon culpable a Hunter Biden de haber mentido a un vendedor de armas con licencia federal, de hacer una declaración falsa en la solicitud al decir que no consumía drogas y de tener ilegalmente el arma durante 11 días.
El hijo del presidente tenía la vista clavada al frente y mostró pocas emociones cuando se leyó el veredicto. Posteriormente, le dio unas palmadas en el hombro a su abogado.
Enfrenta hasta 25 años en prisión cuando sea sentenciado por la jueza Maryellen Noreika, aunque los infractores primerizos no llegan a la sentencia máxima, y de momento no está claro si la jueza le dará tiempo tras de las rejas.

EFE/AP

