La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha declarado hoy que Estados Unidos no descarta el uso de la fuerza militar contra Venezuela.
Durante una rueda de prensa, Leavitt respondió a una pregunta sobre si el presidente Donald Trump consideraba lanzar ataques militares contra instalaciones en territorio venezolano, la secretaria de prensa no confirmó ni negó la opción.
«No me adelantaré al presidente con respecto a ninguna acción militar ni temas al respecto», declaró, y añadió que «el presidente está dispuesto a utilizar todos los elementos del poder estadounidense para impedir que las drogas inunden nuestro país y para llevar a los responsables ante la Justicia».
Leavitt también mencionó que muchas naciones del Caribe y la región «han aplaudido las operaciones y los esfuerzos» de Estados Unidos, destacando el apoyo a las acciones de la administración.
Esta escalada de amenazas se produce tras el reciente despliegue de fuerzas militares estadounidenses en el mar Caribe y el anuncio de la fiscal general, Pam Bondi, de un alza en la recompensa por la captura del presidente Maduro, de 25 a 50 millones de dólares.
Por su parte, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, rechazó estas acciones, denunciando una campaña de noticias falsas que busca presentar al país como un «narcoestado» y forzar un quiebre interno. En respuesta a las amenazas, el presidente Maduro anunció un plan para movilizar a 4.5 millones de milicianos en todo el país.
El conflicto ha generado una división en la región. Mientras que la Casa Blanca afirma tener el respaldo de naciones caribeñas, países como México, Colombia, Honduras, Bolivia, Cuba, Rusia, China, Bielorrusia e Irán han rechazado la posibilidad de que Washington “abra un frente bélico en Sudamérica” con la lucha antidrogas como pretexto.
RT / RDN

