La reapertura del río Sena para bañistas, tras más de un siglo de prohibición, se ha visto empañada por el hallazgo de múltiples cuerpos sin vida en sus aguas, lo que ha desatado una investigación policial en curso.
El pasado 5 de julio, nadar en el Sena se autorizó de manera limitada como parte del legado de los Juegos Olímpicos. Desde entonces, unas 100,000 personas se han bañado en el río, según la alcaldesa de París, Anne Hidalgo. No obstante, en las últimas semanas, la policía francesa ha recuperado cinco cadáveres en distintos puntos del río, generando una gran inquietud pública.
El hallazgo más reciente ocurrió este martes en Charenton-le-Pont, al sureste de París, donde se encontró el cuerpo de un hombre en avanzado estado de descomposición y sin identificar. La Fiscalía ha dicho que este último cadáver no presenta señales de violencia, pero se están realizando más exámenes para determinar la causa de la muerte.
Este descubrimiento se produjo dos semanas después de que, en Choisy-le-Roi, se encontraran los cuerpos de otros cuatro hombres. Las autopsias revelaron que al menos dos de las víctimas, un ciudadano argelino y un tunecino, fueron asesinados. Los otros dos cuerpos no pudieron ser identificados debido al deterioro.
Un sospechoso, identificado como Monji H., ha sido detenido. Según la Fiscalía, este hombre portaba documentos de una de las víctimas y había sido visto en compañía de los fallecidos. Las víctimas han sido identificadas como un argelino de 21 años, un tunecino de 26, un francés de 46 y otro argelino de 21.
La organización Stop Homofobia ha planteado la hipótesis de que estos crímenes podrían ser motivados por odio hacia la comunidad LGBT, ya que los lugares donde se encontraron los cuerpos son conocidos puntos de encuentro para esta comunidad. La investigación continúa en curso para esclarecer si existe una conexión entre los crímenes.
AGENCIAS / ARELYS MUNDA / RDN

