La diputada Gladis Socorro advierte que la crisis en el Lago de Maracaibo empeora debido al ingreso diario de millones de litros de aguas residuales sin ningún procesamiento previo.
Adicionalmente, la legisladora exige que los nuevos recursos energéticos destinen fondos reales para rescatar este importante estuario lacustre antes de que colapse por completo.
Urgencia ambiental frente a la crisis en el Lago de Maracaibo
Investigaciones recientes demuestran que la cuenca recibe toneladas de contaminación diaria, afectando gravemente la calidad de vida de las comunidades locales.
Ante este volumen de contaminación, Socorro exhortó a las corporaciones transnacionales que participarán en la reactivación petrolera a asumir compromisos reales.
La dirigente señaló que la ejecución de obras de saneamiento directo ante la crisis en el Lago de Maracaibo y la instalación de plantas de tratamiento modernas deben convertirse en un gesto de retribución tangible hacia las comunidades .
Proyecciones energéticas y la exigencia de una renta justa para el Zulia
En el ámbito económico, la parlamentaria contrastó el deterioro de los servicios públicos con las magnitudes financieras que proyecta la industria de hidrocarburos.
La actual hoja de ruta contempla la extracción de doce mil millones de barriles de crudo provenientes de yacimientos tradicionales.
Asimismo, la futura comercialización global de 65 mil millones de barriles generará ingresos estimados en 200 mil millones de dólares para el fisco nacional.
Por consiguiente, las corporaciones petroleras deben asumir compromisos tangibles de responsabilidad social para mitigar los daños ambientales acumulados porla crisis del Lago de Maracaibo.
Por otra parte, la parlamentaria subraya que la reactivación de miles de pozos generará ingresos masivos que deben traducirse en servicios públicos eficientes.
Finalmente, las autoridades locales evalúan la paralización histórica de grandes obras viales y exigen presupuestos transparentes que garanticen el desarrollo económico sostenible de toda la región occidental venezolana.
Mientras tanto, diversas organizaciones sociales continúan monitoreando de cerca las mesas de negociación presupuestaria para asegurar la ejecución transparente de los proyectos sanitarios previstos.

