La Embajada asiática en Perú publicó una dura respuesta de China a Marco Rubio para rechazar los cuestionamientos formulados por el alto funcionario norteamericano.
El representante norteamericano instó a los países de la región a elegir formalmente entre Washington y Pekín para realizar sus intercambios comerciales internacionales habituales.
Asimismo, la representación diplomática oriental aseguró que sus relaciones bilaterales no responden a cálculos geopolíticos ni a presiones sobre las decisiones soberanas locales.
Las autoridades asiáticas subrayaron que los países latinoamericanos tienen el derecho soberano de elegir libremente a sus socios estratégicos según sus intereses nacionales.
Además, la legación diplomática recordó que Pekín se ha mantenido durante doce años consecutivos como el principal socio comercial del mercado peruano actualmente.
Claves sobre la respuesta de China a Marco Rubio
el alto funcionario estadounidense reiteró sus reproches contra el Gobierno asiático desde Colombia, primera parada oficial de su trayecto internacional.
Por lo tanto, la respuesta de China a Marco Rubio defiende el principio de beneficio mutuo en la cooperación diplomática con las naciones suramericanas.
Sin embargo, Pekín cuestionó las restricciones migratorias impuestas por Washington a los ciudadanos peruanos, comparándolas con sus propias políticas de exención de visado.
Por otra parte, la diplomacia china reiteró que su presencia económica regional no busca confrontaciones directas con terceros países ni injerencias externas injustificadas.
Igualmente, el Gobierno oriental reafirmó su disposición de mantener sus fronteras abiertas para promover el turismo y el intercambio cultural permanente con Perú.
Por ende, esta respuesta de China a Marco Rubio evidencia las tensiones comerciales existentes entre ambas potencias globales en el continente americano.
Adicionalmente, analistas internacionales monitorean el impacto político que generará la llegada del secretario estadounidense a la ciudad de Lima esta semana.
Las cancillerías de la región evalúan el desarrollo de la agenda oficial mientras mantienen el intercambio comercial activo con ambas economías mundiales.

