El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de Venezuela logró desarticular una organización delictiva denominada «Los Topos de la Chatarra Roja», dedicada al hurto sistemático de cableado eléctrico y telefónico en el área metropolitana de Caracas. El operativo, ejecutado por funcionarios adscritos a la División de Investigaciones de Hurto, culminó con la detención de seis hombres señalados de atentar contra la estabilidad de los servicios públicos esenciales en diversas comunidades de la ciudad capital.
Modus operandi y comercialización ilícita
De acuerdo con el reporte oficial emitido por el director del cuerpo detectivesco, Douglas Rico, los implicados utilizaban un método de incursión subterránea para cometer los delitos. Los sujetos se introducían en las tanquillas y alcantarillas de la red de servicios públicos de Caracas para cortar y sustraer el cableado de alta tensión y de telecomunicaciones. Posteriormente, el material estratégico era trasladado a centros de acopio informales y chatarreras, donde se procesaba para extraer el cobre y comercializarlo de manera ilegal, obteniendo así un lucro ilícito a expensas del bienestar de los ciudadanos.
Identificación de los detenidos e incautaciones
Las autoridades identificaron a los seis detenidos como Álvaro De Jesús Jiménez Jiménez, de 34 años; Félix Alexander Cordero Viloria, de 41 años; José Rafael Aguana Ospino, de 34 años; Luís Alberto Duarte Meza, de 38 años; Randy Vargas Gudiño, de 31 años; y Ramdholp Vargas Ramos, de 54 años. Durante el procedimiento de captura, las comisiones policiales lograron incautar varios sacos que contenían cableado sustraído listo para su distribución. Asimismo, se retuvieron vehículos que, según las investigaciones preliminares, habrían sido adquiridos con el dinero proveniente de estas actividades delictivas.
Impacto en los servicios públicos y acciones judiciales
El hurto de este tipo de infraestructura representa un grave problema para la capital venezolana, ya que la sustracción de cables de luz y telefonía genera interrupciones prolongadas en los servicios de energía eléctrica y telecomunicaciones, afectando tanto a zonas residenciales como a locales comerciales. La reposición de estos materiales estratégicos implica, además, un alto costo operativo para las empresas estatales prestadoras de servicios. Los seis detenidos y las evidencias recabadas en el operativo fueron puestos a la disposición de la Fiscalía del Ministerio Público para dar inicio al proceso judicial correspondiente.

