En una rápida y coordinada operación de rastreo tecnológico, funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) adscritos a la División de Investigación Penal de El Tigre lograron rescatar sanos y salvos a dos médicos veterinarios y a un taxista en la localidad de San Tomé, municipio Pedro María Freites del estado Anzoátegui. Las tres víctimas habían sido sometidas bajo la modalidad de secuestro virtual y extorsión, un método delictivo que prescinde del cautiverio físico pero utiliza un severo amedrentamiento psicológico para inmovilizar a los afectados.
El modus operandi: engaño a domicilio y terror psicológico
El suceso comenzó cuando los delincuentes, utilizando un número telefónico con prefijo internacional, contactaron a un centro veterinario para solicitar un servicio de atención médica a domicilio para dos mascotas que supuestamente pertenecían a personas de alto perfil. Para el traslado de los especialistas, la empresa contrató los servicios de un taxista de confianza. Sin embargo, al llegar al punto de encuentro acordado en las inmediaciones de los terrenos de PDVSA San Tomé, la situación dio un giro drástico.
Una vez en el sitio, las víctimas comenzaron a recibir llamadas intimidantes. Mediante amenazas de muerte y manipulación psicológica, los extorsionadores les hicieron creer que se encontraban rodeados por hombres fuertemente armados y bajo vigilancia permanente. Bajo este estado de pánico, los delincuentes obligaron a los profesionales y al conductor a entregar los números de contacto de sus familiares, adentrarse en una zona boscosa y apagar de inmediato sus teléfonos móviles para dejarlos completamente incomunicados.
Extorsión económica y despliegue policial
Con las víctimas incomunicadas y ocultas por voluntad propia debido al miedo, los delincuentes procedieron a contactar a los familiares y representantes de la empresa veterinaria. Asegurando que los tenían secuestrados físicamente, exigieron un rescate en divisas. Presionados por la angustia y la falta de comunicación con sus seres queridos, los allegados realizaron un pago inicial de 5.000 dólares electrónicos. No obstante, cuando los extorsionadores intentaron exigir una suma de dinero aún mayor, los familiares decidieron acudir a las autoridades para interponer la denuncia.
Tras recibir la alerta, los funcionarios policiales activaron un protocolo de búsqueda y rastreo. Utilizando la señal de GPS relacionada con la solicitud inicial del servicio a domicilio, la comisión de la PNB se desplegó rápidamente en los terrenos de PDVSA San Tomé. Al ingresar al área boscosa, localizaron a los dos veterinarios y al taxista. Las autoridades constataron de inmediato que no existían captores armados en el lugar y que todo se había tratado de una estafa de terror a distancia basada en la coerción telefónica.
Repercusiones y medidas de prevención gremial
El caso fue puesto formalmente a la orden de la Fiscalía VII del Ministerio Público del estado Anzoátegui para que se inicien las actuaciones de rigor y se continúe con el rastreo de las líneas telefónicas internacionales utilizadas por los delincuentes. Este incidente ha encendido las alarmas en el sector profesional de la región, evidenciando la vulnerabilidad de quienes ofrecen servicios a domicilio.
Ante la gravedad de los hechos, el Colegio de Médicos Veterinarios del estado Anzoátegui emitió un pronunciamiento público en el que rechazó categóricamente el suceso. Asimismo, el gremio exhortó a todos sus agremiados a extremar las medidas de seguridad y precaución al momento de coordinar citas a domicilio, consultas externas o traslados hacia zonas rurales y fincas, recomendando verificar exhaustivamente la identidad de los clientes antes de acudir a cualquier convocatoria.

