Un trágico suceso ha conmocionado a la comunidad de transportistas en Lima, Perú. El ciudadano venezolano Pedro José Herrera Veloz, de 34 años de edad, falleció calcinado durante la madrugada del lunes tras un brutal ataque perpetrado contra la miniván en la que descansaba. El vehículo, de placa CAI-595, se encontraba estacionado en una zona de transporte informal en la Panamericana Norte, dentro del distrito limeño de Los Olivos, cuando fue blanco de un atentado incendiario.
Detalles del ataque y modus operandi
De acuerdo con las primeras investigaciones de la Fiscalía de la Nación y la Policía Nacional del Perú (PNP), los atacantes se aproximaron sigilosamente a la unidad móvil que cubría la ruta Primera de Pro-Puente Alipio. Tras romper uno de los vidrios posteriores del vehículo, arrojaron un artefacto incendiario al interior. Las llamas se propagaron con extrema rapidez, dejando atrapado a Herrera Veloz en el habitáculo, lo que provocó su deceso inmediato en el lugar de los hechos.
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El violento episodio quedó registrado en un video grabado por los propios agresores, el cual comenzó a circular rápidamente en redes sociales y grupos de mensajería instantánea. En el material audiovisual se observa el momento exacto en que la miniván es envuelta por el fuego, una acción que las autoridades atribuyen a una organización criminal dedicada al cobro de cupos en la zona norte de la capital peruana.
Extorsión sistemática bajo la mira de la Fiscalía
El móvil del crimen apunta directamente a un caso de extorsión. Transportistas locales denunciaron que desde comienzos de 2026 vienen siendo víctimas de constantes amenazas por parte de una banda delictiva autodenominada «Los Mexicanos». Según los testimonios recabados, el grupo criminal exige un pago semanal de 40 soles (aproximadamente 11 dólares) a cada conductor para permitirles trabajar sin represalias. Los cobros se coordinaban de manera digital a través de un grupo de WhatsApp y mediante el escaneo de códigos QR de pago móvil.
Advertencias previas y nuevas amenazas
Compañeros de la víctima relataron que aproximadamente dos meses antes del asesinato ya habían recibido advertencias explícitas de que atentarían contra la vida de uno de los choferes si no cumplían con las cuotas exigidas. Familiares de Herrera Veloz confirmaron que el joven colectivero ya había realizado pagos bajo este concepto de extorsión. Tras consumarse el homicidio, los transportistas denunciaron haber recibido nuevos mensajes intimidatorios en los que se les advierte que no continúen declarando ante la prensa ni colaboren con las autoridades policiales.
Acciones judiciales y policiales en curso
Ante la gravedad de la situación, la Fiscalía de Los Olivos inició una investigación preliminar contra quienes resulten responsables por el presunto delito de extorsión con subsecuente de muerte. El fiscal provincial Dimas Lázaro lideró las primeras diligencias en la escena del crimen, ordenando el levantamiento del cadáver y su traslado a la Morgue Central de Lima para la correspondiente necropsia de ley.
Asimismo, la División de Investigación de Extorsiones de la PNP ha asumido el caso con el mandato de tomar declaraciones a testigos y familiares, analizar las grabaciones de las cámaras de seguridad del sector y realizar las pericias técnicas necesarias para identificar, ubicar y capturar a los integrantes de la banda criminal responsable de este trágico suceso que enluta a la comunidad de migrantes venezolanos en el Perú.

