El aparato productivo del estado Zulia alzó la voz este lunes ante lo que consideran un esquema de recaudación fiscal insostenible. A través de un contundente comunicado oficial, la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción del estado Zulia (Fedecámaras Zulia), encabezada por su presidente Paul Márquez Socorro, rechazó los métodos de cobro implementados por la municipalidad —a través del SEDEMAT, el IMAU y otros entes—, los cuales aseguran que vulneran preceptos constitucionales y ahogan al sector comercial.
Si bien el gremio ratificó su disposición histórica de cumplir con las obligaciones tributarias y contribuir al desarrollo de la ciudad, exigió un cese inmediato a lo que califican como irregularidades técnicas y fiscalizaciones intimidatorias.
Fallas críticas en el SIGAT: ¿Deudas artificiales?
El núcleo de la controversia recae sobre el funcionamiento de la plataforma digital SIGAT. Según las denuncias recabadas por los empresarios, el sistema presenta fallas severas que violentan el debido proceso:
- Desviación de pagos: Los aportes realizados por concepto del Impuesto sobre Actividades Económicas son redirigidos de forma automática hacia otros rubros, como «Deuda de Aseo (parcial)», lo que genera multas e intereses ficticios que transforman al pagador puntual en un «deudor».
- Confusión tributaria: El estado de cuenta unifica impuestos de diversa naturaleza (actividad económica, gas, aseo, inmuebles y publicidad) sin desglosar bases legales, impidiendo además el pago progresivo mes a mes.
- Pasivos retroactivos: Se han detectado cargos injustificados desde enero de 2026, tales como cobros por publicidad y propaganda en locales sin avisos, así como tarifas desproporcionadas de gas y aseo urbano (IMAU) endosadas a inquilinos por inmuebles que no ocupan en su totalidad.
Asimismo, Fedecámaras cuestionó el anuncio del pasado 22 de septiembre por parte del SEDEMAT, en el que se tildó públicamente a 8.000 contribuyentes de «irregulares», respaldando los operativos de fiscalización con despliegues de cuerpos de seguridad, bomberos y Polimaracaibo. El gremio argumenta que gran parte de esta supuesta morosidad obedece exclusivamente a errores de programación del sistema.
“Consideramos inaceptable la estigmatización del sector productivo y la exposición pública de empresas sin que medie un procedimiento administrativo concluido con firmeza”, reza el documento institucional, advirtiendo que estas acciones reviven temores de cierres comerciales que el municipio ya creía superados.
Soluciones sobre la mesa
Manteniendo una postura constructiva, el liderazgo gremial reiteró una serie de propuestas técnicas presentadas al ayuntamiento para restablecer la seguridad jurídica en Maracaibo:
- Depuración tecnológica: Adecuar el SIGAT para separar los estados de cuenta por cada tributo y tasa, respetando las ordenanzas vigentes.
- Condonación de cargos por fallas: Anular de forma automática las multas e intereses provocados por las deficiencias informáticas.
- Flexibilidad de pago: Permitir la cancelación fraccionada de tributos vencidos mes a mes y eliminar pasivos retroactivos improcedentes.
- Tregua fiscal: Suspender las acciones de fiscalización hasta auditar y verificar el historial real de cada comercio afectado.
Fedecámaras Zulia cerró su pronunciamiento reafirmando su compromiso con la formalidad y la competitividad económica local, recordando bajo una premisa clara: «Una ciudad que crece necesita empresas que crezcan; corregir el SIGAT no es una concesión al sector privado, es cumplir con la Constitución».

