El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, se trasladó este sábado a la localidad de Penonomé, una de las regiones severamente afectadas por el potente terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el territorio nacional. Durante su recorrido, el mandatario expresó su profunda solidaridad con las familias damnificadas y supervisó de primera mano las labores de contingencia, aunque evitó ofrecer un balance preliminar sobre posibles víctimas mortales o heridos, delegando dicha responsabilidad a los organismos técnicos de rescate.
Evaluación de daños y despliegue de asistencia humanitaria
En declaraciones ofrecidas a los medios de comunicación, Mulino explicó que la consolidación de las cifras oficiales de afectados y daños estructurales está bajo la estricta coordinación del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) y el Ministerio de Gobierno. El jefe de Estado visitó a decenas de pacientes de un centro hospitalario local que debieron ser evacuados de emergencia y reubicados temporalmente bajo carpas de campaña en Penonomé, ciudad ubicada a unos 150 kilómetros de la capital panameña.
«Mientras tanto, todo el apoyo solidario del Gobierno de Panamá está activo. Estamos distribuyendo de manera prioritaria agua potable, insumos para niños y adultos mayores, carpas y todo lo necesario para asegurar el bienestar de la población en estas horas críticas», enfatizó el mandatario, quien además manifestó su preocupación por las condiciones meteorológicas adversas y pidió que el clima sea benévolo para evitar complicaciones adicionales por lluvias.
Graves afectaciones en infraestructuras históricas y públicas
El sismo ha dejado una estela de daños materiales de gran consideración en la provincia de Coclé. Uno de los incidentes más alarmantes ocurrió en la catedral de San Juan Bautista de Penonomé, donde una de sus dos torres principales colapsó por completo. El derrumbe se produjo en momentos en que el obispo del municipio, Edgardo Cedeño, sostenía una reunión de trabajo con varios sacerdotes, quienes afortunadamente resultaron ilesos tras el colapso de la estructura histórica.
Asimismo, el edificio de la Gobernación de Coclé sufrió daños estructurales severos. Uno de los costados de la edificación gubernamental se desplomó en su totalidad, dejando expuestas las oficinas internas, mientras que la fachada restante presenta grietas de gran magnitud que comprometen la estabilidad del inmueble. Mulino reconoció que, más allá de estos reportes generales que incluyen escuelas e iglesias afectadas, aún se recopila información detallada de otras provincias.
Dificultades de acceso al epicentro en Tonosí
El epicentro del movimiento telúrico se localizó en las cercanías de Tonosí, una región situada a unos 180 kilómetros al sur de Penonomé. El presidente Mulino expresó su firme intención de trasladarse a la zona cero para evaluar la magnitud del desastre, siempre y cuando las condiciones climáticas y logísticas lo permitan. Fuentes oficiales confirmaron que el acceso terrestre a Tonosí se encuentra completamente bloqueado debido a derrumbes en las vías, por lo que cualquier aproximación gubernamental o de rescate deberá realizarse por vía aérea.

