Las intensas precipitaciones registradas en las últimas horas en el occidente de Venezuela han generado una situación de alerta máxima en el estado Portuguesa, donde al menos cinco municipios reportan severas inundaciones y afectaciones estructurales. El incremento súbito en el caudal de los principales ríos, quebradas y canales de la entidad llanera mantiene movilizados a los cuerpos de seguridad y de gestión de riesgos para mitigar el impacto sobre las comunidades y las zonas productivas.
Infraestructura vial en estado crítico
El gobernador del estado Portuguesa, Primitivo Cedeño, informó que la crecida del río Sarare ha puesto en inminente peligro el puente de la Troncal 5, una de las arterias viales más importantes del país, a la altura del municipio Agua Blanca. Esta importante vía conecta de manera estratégica el occidente con la región central de Venezuela, por lo que su eventual colapso o cierre preventivo representaría un duro golpe para el transporte de carga pesada y pasajeros.
De acuerdo con el balance ofrecido por el mandatario regional, la fuerza de las corrientes ya ha causado estragos considerables en la vialidad secundaria y rural de la entidad. Las escorrentías y desbordamientos han destruido al menos cuatro pasarelas, seis pontones y un puente en diferentes sectores, dejando incomunicadas a varias zonas agrícolas que dependen de estas conexiones para el traslado de sus cosechas.
Municipios afectados y despliegue de seguridad
Las jurisdicciones que registran mayores niveles de afectación por el desbordamiento de los cuerpos de agua son Agua Blanca, Ospino, Araure, Santa Rosalía y Unda. En estas localidades, el agua ha ingresado a sectores residenciales y ha anegado importantes extensiones de tierras destinadas a la producción agrícola, lo que enciende las alarmas entre los productores locales de cereales y café.
Ante este escenario, el Sistema Nacional de Gestión de Riesgo, en conjunto con funcionarios de Protección Civil, el Cuerpo de Bomberos y cuadrillas de infraestructura de la gobernación, se mantiene desplegado en los puntos más vulnerables. Los equipos técnicos realizan labores de monitoreo constante de los cauces, limpieza de drenajes, remoción de sedimentos y evaluación de la estabilidad de los puentes para anticipar nuevos desbordamientos y garantizar la seguridad de los habitantes.
Llamado a la prevención ciudadana
Las autoridades regionales y de rescate han formulado un llamado enérgico a la población para que extreme las medidas de precaución mientras persistan las condiciones meteorológicas adversas. Se ha exhortado especialmente a los conductores y transeúntes a evitar cruzar cauces crecidos, quebradas activas o transitar por estructuras viales que presenten signos de inestabilidad o anegación, debido al alto riesgo que representan las corrientes de agua.

