En un masivo acto de muestra de fe y devoción popular, el alcalde bolivariano de Maracaibo, Giancarlo Di Martino, asistió este sábado a la Solemne Bajada de la Virgen de Chiquinquirá, evento litúrgico celebrado en la plazoleta de la Basílica que marca formalmente el inicio de las festividades patronales en la entidad.
Durante el encuentro mariano, Di Martino envió un mensaje enfocado en la unidad, el entendimiento mutuo y la esperanza de los marabinos.
«Seguimos pidiendo a nuestra Virgen de Chiquinquirá que nos dé la fuerza, la fe y la esperanza para seguir adelante con sabiduría, con salud, con la paz siempre por delante y en convivencia, que es lo más importante», afirmó la autoridad municipal.

Acompañamiento institucional y trascendencia global
La ceremonia eucarística estuvo presidida por el arzobispo de Maracaibo, monseñor José Luis Azuaje Ayala, y contó con la presencia del gobernador del estado Zulia, Luis Caldera, junto a las principales autoridades civiles y militares de la región.
El mandatario local, quien acudió en compañía de la primera dama del municipio, Ana Clara de Di Martino, exaltó el profundo fervor religioso que caracteriza al pueblo zuliano y destacó la proyección internacional que ha alcanzado esta festividad con el paso de los años.
«Hoy se están celebrando bajadas de la Virgen en muchas partes del mundo; en Bogotá, México, España, Italia y otros países. La devoción a nuestra Virgen de la Chiquinquirá está a nivel mundial», subrayó Di Martino, al tiempo que calificó el acto como el punto de partida de un protocolo mariano «extraordinario y trascendente».
Finalmente, el alcalde enfatizó el carácter unificador de la Chinita en momentos cruciales para la sociedad: «Nuestra Virgen nos une a todos, estamos todos juntos, con mucha fe y esperanza, porque cada día lo que viene es mucho mejor; aquí es donde nosotros arraigamos nuestra fe».

