En horas de la tarde de este miércoles, las autoridades y embarcaciones aliadas lograron localizar a salvo a los cinco tripulantes de la embarcación pesquera «José Alexander». El navío había sido reportado como desaparecido tras quedar a la deriva en alta mar luego de zarpar el pasado lunes desde la isla de Curazao con destino a La Vela de Coro, en el estado Falcón. La angustia de los familiares y del gremio marítimo de la región culminó con un operativo de rescate exitoso que trajo de vuelta a tierra firme a los trabajadores sanos y salvos.
Ubicación y maniobra de rescate
El barco de bandera venezolana fue divisado aproximadamente a 10 millas náuticas de la población de Adícora, en la Península de Paraguaná. Tras confirmarse su posición y evaluar que la embarcación presentaba problemas mecánicos que le impedían navegar por sus propios medios, otra embarcación de la zona acudió al llamado de auxilio para iniciar las labores de remolque. La nave de rescate condujo al «José Alexander» y a su tripulación con éxito hacia la costa de Falcón, donde eran esperados por personal de rescate, familiares y autoridades locales.
Evaluación médica y estado de los tripulantes
A su llegada a tierra firme, los cinco tripulantes recibieron atención inmediata por parte de los cuerpos de seguridad y de salud que aguardaban en el sitio. Los marinos rescatados fueron plenamente identificados como José Jiménez, Alberto Flores, Armando Perozo, Armando Perozo Caridad y Paúl Bello. Aunque en líneas generales todos presentaban un estado de salud estable tras las horas de incertidumbre, se informó que uno de los hombres sufrió una fuerte crisis hipertensiva debido al estrés del suceso, por lo que requirió traslado inmediato a un centro de salud local para su estabilización.
El contexto del intercambio comercial con Curazao
Los tripulantes de la embarcación «José Alexander» se dedican al tradicional comercio transfronterizo y a la exportación de frutas y hortalizas hacia las Antillas Neerlandesas. Según fuentes de la localidad, los marineros venían de cumplir una faena de aproximadamente dos meses de labores continuas en el mercado flotante de Curazao, una actividad económica fundamental para el estado Falcón que se ha reactivado con fuerza en los últimos años tras la reapertura de las fronteras marítimas entre ambos territorios.

