El comediante y actor británico Russell Brand fue declarado culpable este jueves en un tribunal de Londres por un cargo de violación y tres cargos de agresión sexual contra cuatro mujeres, por hechos cometidos hace más de dos décadas. Tras conocerse el veredicto, el juez dictaminó la revocación de su libertad bajo fianza y ordenó su custodia policial inmediata ante el riesgo de fuga.
El juez Joel Bennathan advirtió que el intérprete enfrentará una pena de prisión «significativa», cuya sentencia formal se dictará el próximo lunes. Durante la lectura del fallo, el magistrado enfatizó que las dificultades familiares actuales argumentadas por el acusado son consecuencia directa de los graves delitos penales cometidos.
El jurado del Tribunal de la Corona de Southwark —integrado por ocho hombres y cuatro mujeres— alcanzó la resolución tras deliberar más de ocho horas a lo largo de dos días.
Los cargos y la decisión del jurado
El fallo judicial encontró a Brand culpable de agredir sexualmente a una mujer durante una fiesta de cumpleaños en un bar de Londres en 2004, de besar y manosear a otra mujer en una emisora de radio entre 2004 y 2005, y de agredir sexualmente a una tercera víctima al presionar su rostro contra su ingle durante la grabación de un comercial en 2009.
Asimismo, fue hallado culpable de la violación anal de una seguidora tras un espectáculo de comedia en 2009. Por el contrario, el tribunal lo exoneró de otros tres cargos: dos por violación —uno de ellos relacionado con un incidente en un hotel durante 1999 y otro por sexo oral no consentido en 2004— y uno por intento de agresión indecente en las oficinas de MTV.
Tras la lectura del veredicto, Brand mantuvo la calma en la sala y realizó señas de tranquilidad a su equipo legal antes de ser custodiado fuera del recinto.
Posturas del caso y perfil del acusado
Durante el proceso, la fiscalía presentó a Brand como un agresor que utilizó su fama y estatus para someter a sus víctimas. Representantes de la Policía Metropolitana de Londres reconocieron la valentía de las denunciantes y señalaron que el caso evidencia cómo la notoriedad del actor incrementó su sentido de impunidad.
Por su parte, la defensa argumentó que, si bien el comediante mantuvo un estilo de vida promiscuo en el pasado, nunca incurrió en relaciones no consentidas. El propio Brand testificó que el proceso penal había tenido un impacto devastador en su vida personal y familiar. Conforme a la legislación británica, la identidad de las víctimas se mantiene bajo reserva legal de por vida.
Brand alcanzó prominencia a principios de la década de 2000 como presentador de televisión y locutor en la BBC, para luego dar el salto a Hollywood en películas como Forgetting Sarah Marshall y Get Him to the Greek, además de ser conocido por su antiguo matrimonio con la cantante Katy Perry. En años recientes, se había trasladado a Florida, donde construyó una audiencia en línea enfocada en contenidos de bienestar, teorías conspirativas y temas religiosos.
Fuente: El Universal

