La identidad lingüística y el léxico de Venezuela alcanzaron un reconocimiento histórico tras la incorporación oficial de más de 80 venezolanismos, modismos y expresiones coloquiales, junto a 126 gentilicios urbanos, al Diccionario de la Lengua Española (DLE) de la Real Academia Española (RAE). El anuncio fue divulgado por el profesor Luis Barrera Linares, Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua (AVL) y miembro correspondiente de la RAE, tras culminar un proceso de investigación de más de una década.
El trabajo de recopilación documental desarrollado por la Comisión de Lexicografía de la AVL permitió certificar la vigencia y el uso extendido de los vocablos en todo el territorio nacional. Entre las expresiones coloquiales, gastronómicas y sociales incorporadas al repertorio normativo figuran términos como guayoyo, mandoca, sifrino, matraquear, coñaza, hablapaja, arrebiate, asquerosito y vergación, consolidando el arraigo de la oralidad venezolana dentro del catálogo académico hispano.
Expansión del inventario geográfico y reconocimiento cultural de las regiones
La actualización lexicográfica también amplió la representación territorial del país en la obra panhispánica mediante la adición masiva de gentilicios locales. Denominaciones correspondientes a diversas ciudades y municipios venezolanos obtuvieron su asentamiento formal, destacando términos como acarigüeño, zaraceño, anaquense, altagraciano, barbarense, baruteño, boconés y calaboceño, fortaleciendo la visibilidad de las identidades regionales en el ámbito lingüístico internacional.

