Ante el riesgo latente de no cumplir con los plazos previstos para el regreso del ser humano a la Luna en 2028, la NASA decidió recortar las especificaciones técnicas exigidas para los nuevos trajes espaciales y solicitó un modelo simplificado a la empresa Axiom Space, según reveló este 8 de noviembre The Washington Post.
La nueva versión del equipamiento contempla una autonomía reducida para caminatas lunares de apenas dos horas y media, una cifra significativamente menor a las seis horas operativas planificadas originalmente. A pesar de este ajuste, la agencia espacial estadounidense admitió que la fecha definitiva de la misión sigue sin estar plenamente garantizada.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, reconoció al rotativo estadounidense que Axiom Space no registraba los avances necesarios para entregar a tiempo el diseño de alta complejidad. Isaacman atribuyó parte de los contratiempos a que la propia agencia fijó expectativas poco realistas desde el inicio del proyecto. Aunque la versión avanzada del traje continuará en desarrollo, la institución no precisó una fecha estimada para su culminación.
La medida adoptada por la dirección espacial responde a las severas advertencias emitidas en abril por la Oficina del Inspector General de la NASA. En su informe de auditoría, el organismo fiscalizador alertó que, de mantenerse el ritmo histórico de pruebas de este tipo de tecnología, las certificaciones finales de los trajes podrían postergarse hasta 2031, lo que comprometería de forma severa el calendario del programa de exploración lunar.
Fuente: RT

