
Los hechos sucedieron en el colegio Gabriel García Márquez, ubicado en Girón, Santander, cuando, al parecer, dos estudiantes de quinto grado disolvieron tres pastillas de viagra en un refresco gasificado y posteriormente se la ofrecieron a sus compañeros de salón, un niño de 10 y una niña de 12 años.
Los padres familia contaron que las niñas responsables de inducir esta situación no fueron suspendidas del colegio.
La rectora de la institución explicó que el manual de convivencia contempla, en un principio, un llamado de atención a los estudiantes que ofrecieron la gaseosa con el viagra.
“Lo primero que se debe hacer es un llamado de atención y concientización.
Se debe llevar por comité de convivencia, se hace reunión por varios casos de otras cosas. Reunimos a otras familias y les decimos a los estudiantes que lo que se hizo fue atentar contra la vida de otras personas”, dijo la rectora del colegio Gabriel García Márquez, María Cristina Prada.
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