El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Barham Salih, advirtió este sábado que el proceso de reconstrucción en Venezuela tras los devastadores terremotos registrados el pasado mes de junio será sumamente prolongado. Al término de una visita oficial de dos días al país sudamericano, la primera realizada por un alto comisionado de este organismo, el funcionario reconoció que, aunque existe una notable determinación para salir adelante, el desafío que enfrenta la nación es abrumador debido a la magnitud de los daños materiales y humanos.
Un panorama desolador en las zonas afectadas
Durante su recorrido por las regiones más golpeadas, Salih pudo constatar de primera mano la gravedad de la situación. Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el pasado 24 de junio dejaron una huella de destrucción masiva que el alto comisionado calificó de increíble. El balance oficial de la tragedia es desgarrador: más de 6.500 personas perdieron la vida, cerca de 18.000 resultaron damnificadas al perder sus hogares y más de 12.000 viviendas quedaron completamente destruidas, lo que ha generado un desplazamiento masivo de familias que hoy dependen de la asistencia humanitaria.
Evaluación sobre el terreno en La Guaira
El representante de la ONU concentró parte de su agenda en el estado La Guaira, la entidad federal más afectada por el doble movimiento telúrico. Allí se reunió con el gobernador local, José Alejandro Terán, con el objetivo de evaluar las necesidades más urgentes de la población y coordinar los mecanismos de respuesta inmediata. Salih enfatizó que diversas agencias de las Naciones Unidas ya se encuentran desplegadas en el territorio nacional ofreciendo soporte técnico, logístico y de protección, especialmente en la habilitación de refugios temporales para las miles de familias desplazadas.
Coordinación al más alto nivel político
La agenda de trabajo del alto comisionado incluyó un encuentro estratégico en Caracas con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. En esta reunión de alto nivel, Salih estuvo acompañado por la directora regional para las Américas de ACNUR, Isabel Márquez, y el coordinador residente de la ONU en el país, Álvaro Rodríguez. Por parte del Ejecutivo venezolano, participaron el canciller Félix Plasencia, el vicecanciller Oliver Blanco y el viceministro para temas multilaterales, Joaquín Pérez, con quienes se trazó una hoja de ruta para optimizar la distribución de la ayuda internacional.
Un nuevo escenario de apertura internacional
Esta histórica visita de la máxima autoridad de ACNUR se produce en un contexto de progresiva apertura de Venezuela hacia los organismos multilaterales. Este viraje en la política exterior y de cooperación ocurre tras los trascendentales acontecimientos políticos del pasado 3 de enero, cuando las fuerzas de Estados Unidos depusieron y capturaron al presidente Nicolás Maduro en Caracas. El nuevo escenario político ha facilitado el ingreso de misiones humanitarias y una mayor fluidez en la asistencia técnica internacional, elementos que resultan críticos para afrontar una de las peores catástrofes naturales en la historia reciente del país.
