La líder opositora María Corina Machado afirmó que en el país se configura actualmente una ruta hacia la reinstitucionalización del Estado venezolano y que debe negociarse un acuerdo de transición política.
La dirigente política precisó que los ciudadanos exigen un escenario propicio para una negociación real, seria y responsable con la actual administración nacional.
Para la representante opositora, cualquier iniciativa de diálogo debe contar con reglas de juego claras que faciliten un acuerdo de transición entre los sectores.
Machado recordó que las experiencias previas de conversaciones fallidas generaron altos niveles de desconfianza en la población general y los sectores productivos.
El acuerdo de transición política requiere condiciones institucionales sólidas
Por consiguiente, la portavoz de la oposición argumentó que las fuerzas del oficialismo deben respetar la voluntad expresada por las mayorías electorales.
Asimismo, la dirigente aclaró que las mesas de trabajo técnicas podrían arrancar de forma inmediata sin requerir obligatoriamente su presencia física en territorio.
El enfoque central de las propuestas opositoras no pretende suplantar la voz de la diplomacia de los Estados Unidos en la región.
El proceso hacia este protocolo contempla lineamientos rigurosos que establecen objetivos específicos, plazos de cumplimiento y evaluaciones periódicas obligatorias.
De acuerdo con lo expuesto, el Acuerdo de Panamá fija los lineamientos institucionales para coordinar la delegación negociadora frente al Ejecutivo nacional para un acuerdo de transición política,
Además, el equipo designado estará integrado exclusivamente por personas con alta trayectoria profesional que no sean vulnerables a chantajes o amenazas.
Los sectores democráticos indicaron que el propio sector gubernamental obtendría garantías y seguridades jurídicas dentro de un esquema de cambio ordenado.
La liberación inmediata de los presos políticos sigue figurando como una de las condiciones prioritarias e innegociables para avanzar la agenda.
Por otra parte, la estabilidad política unida a la legitimidad institucional resultan indispensables para atraer nuevamente las inversiones extranjeras al país.
Lograr un acuerdo de transición política definitivo busca restablecer de forma progresiva la confianza económica interna y las libertades ciudadanas fundamentales.
