El estado Apure enfrenta una grave emergencia debido a las intensas y continuas precipitaciones que han provocado el desbordamiento de sus ríos, sumergiendo vastas áreas de la región. La capital, San Fernando, se encuentra en alerta máxima ante el riesgo que representan las grietas en la carretera perimetral, la cual funge como muro de contención vital para la ciudad.

Localidades como Achaguas y numerosos caseríos al sur de Apure también se encuentran bajo el agua, lo que agudiza la crisis humanitaria en la zona. La conexión terrestre en Bruzual se ha visto seriamente comprometida tras la caída de un puente, aunque ya se trabaja en la instalación de un puente de guerra provisional con una expectativa de culminación en cinco días. Mientras tanto, los habitantes recurren a curiaras y chalanas para cruzar y continuar sus trayectos hacia otros estados.

La odisea de los apureños se extiende hasta el estado Guárico, donde el paso en la población de La Negra (municipio Camaguán) permanece restringido. La ruptura de la vía en este punto, causada por el desborde del río Apure hacia Los Esteros de Camaguán, ha cortado una arteria vial fundamental. Aunque las autoridades de los tres niveles de gobierno trabajan incansablemente para restablecer el tránsito, información extraoficial sugiere que la rehabilitación del tramo en La Negra podría demorar hasta 15 días, dada la complejidad de los trabajos que se realizarán en cinco fases.

Los apureños permanecen en vilo, a la expectativa de la evolución de la situación, especialmente ante los pronósticos de nuevas lluvias para la región llanera en los próximos días. La comunidad y las autoridades hacen un llamado a la paciencia y a la colaboración mientras se continúan los esfuerzos para mitigar los efectos de esta emergencia climática.

JORGE BERRUETA / RDN

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