Un turista estadounidense que viajó a Puerto Rico para asistir a la residencia de Bad Bunny lo asesinaron a tiros la madrugada del domingo 10 de agosto en La Perla, una conocida barriada costera de San Juan, informaron las autoridades locales. El fallecido quedó identificado como Kevin Mares, de 25 años y residente de Nueva York, según un comunicado de la policía.

El incidente ocurrió en un establecimiento situado dentro de la comunidad de La Perla, cuando varias personas cerca de Mares comenzaron a discutir y uno de ellos sacó un arma y abrió fuego.

Según el sargento de homicidios Arnaldo Ruiz, “Mares era un transeúnte inocente”. El agente precisó en entrevista telefónica con The Associated Press que otras dos personas, residentes en La Perla, resultaron heridas en el ataque y permanecen hospitalizadas.

Violencia en La Perla

“Tenemos muy poca información”, reconoció Ruiz, quien puntualizó que se desconoce aún el motivo de la discusión y no existe una descripción del tirador. Las autoridades detallaron que Mares se encontraba acompañado de tres amigos, también originarios de Nueva York.

Todos estaban en la isla con el propósito de asistir a uno de los 30 conciertos que Bad Bunny ofrece como parte de su residencia, eventos que han convocado a decenas de miles de visitantes al territorio estadounidense.

De acuerdo con el reporte policial, el turista recibió el impacto de bala en el costado izquierdo del abdomen y lo trasladaron de inmediato al principal hospital público de Puerto Rico, donde falleció.

La Perla, ubicada en las afueras del histórico Viejo San Juan, es célebre tanto por su historia de violencia como por sus recientes transformaciones. Durante décadas, la comunidad -donde residen un par de centenas de personas- la reconocieron como el principal punto de distribución de heroína en la isla, además de escenario frecuente de delitos violentos.

En lo que va del año, Puerto Rico ha registrado 277 homicidios; las autoridades continúan investigando el ataque sufrido por el turista estadounidense.

Sin embargo, la situación cambió de manera significativa tras un gigantesco operativo federal en 2011, que terminó con la detención de decenas de personas, incluido un respetado líder comunitario.

La violencia persiste en la isla

Los arrestos contribuyeron a reducir la criminalidad y permitieron que el barrio se abriera gradualmente al turismo. Además, la popularidad creció después de que la localidad apareciera en el videoclip de “Despacito” de Luis Fonsi y Daddy Yankee, lo que la convirtió en atractivo turístico.

“La comunidad se volvió más segura y acogedora después de 2011, pero todavía ocurren incidentes aislados de violencia”, explicó Ruiz.

A pesar de los esfuerzos de pacificación, los datos oficiales señalan que la violencia persiste en la isla. Según cifras recientes, Puerto Rico, con una población estimada de 3,2 millones, ha registrado 277 homicidios en lo que va del año, frente a 325 en el mismo periodo de 2023.

Las presentaciones de Bad Bunny en San Juan han atraído a decenas de miles de visitantes, impulsando el turismo en la capital. (EFE/Enid M. Salgado Mercado)

El homicidio de Mares no es un hecho aislado. En febrero de 2023, a tres turistas los apuñalaron en La Perla, luego que los confrontaron por grabar videos dentro del sector y en abril de 2024, a un joven de 24 años procedente de Delaware lo asesinaron y su cuerpo calcinado luego de que, según la policía, tanto a él como un amigo los atacaron tras intentar adquirir drogas y sacar fotos del lugar pese a advertencias.

Estas situaciones han reavivado el debate sobre la seguridad en zonas tradicionalmente estigmatizadas y la exposición de turistas a riesgos en áreas marginales del Caribe, especialmente durante el auge de eventos que convocan a público internacional.

Mares y sus amigos formaban parte del flujo de visitantes atraídos por Bad Bunny, figura emblemática y orgullo local, cuyas presentaciones han dinamizado el turismo en San Juan.

INFOBAE/RDN

Share.
Leave A Reply

Exit mobile version