Aunque están catalogados como la “Mafia del Sexo” en Bolivia, el Tren de Aragua también se dedica al tráfico de drogas hacia Chile. Para este fin secuestran a mujeres venezolanas y obligan a sus esposos o padres a servir de mulas.
Así lo reveló el diario El Deber de Bolivia y detalló que la banda criminal venezolana tiene un cuartel que funciona en la localidad de Pisiga, en plena frontera con Chile.
Además, sus miembros operan en al menos cuatro ciudades de Bolivia: Santa Cruz de la Sierra, La Paz, Cochabamba y Oruro.
En estos puntos “secuestran” a mujeres venezolanas que están en las calles vendiendo caramelos, lavando parabrisas o pidiendo limosna. Luego, las llevan a Chile para someterlas a la explotación sexual.
A través de varios testimonios el medio de comunicación boliviano relató cómo, luego del secuestro de las venezolanas, contactan a sus familiares. “Les revelan que sus esposas e hijas fueron raptadas y que la única manera de volver a verlas es llevando droga a Chile”.
La Fiscalía boliviana no tiene conocimiento oficial de la presencia del Tren de Aragua en Bolivia, pero investigan la situación de los venezolanos que pasan droga, como cocaína y ketamina, hacia Chile.
Además, se indaga a grupos que operan en la frontera traficando a mujeres y niñas para que sean explotadas sexualmente.
EL VIGILANTE/RDN
