El ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif, anunció formalmente esta madrugada que su nación ha entrado en una fase crítica de guerra total contra Afganistán, y es que esta declaración surge después de múltiples enfrentamientos fronterizos coordinados, elevando la tensión del conflicto armado entre Pakistán y Afganistán a niveles históricos sin precedentes cercanos.
Islamabad justificó sus recientes incursiones aéreas sobre Kabul argumentando que su paciencia se agotó ante las constantes agresiones militares provenientes del territorio vecino.
Operaciones militares y el conflicto armado entre Pakistán y Afganistán
Por consiguiente, las fuerzas armadas pakistaníes ejecutaron ataques de precisión contra objetivos estratégicos en Kandahar y Paktia para neutralizar amenazas insurgentes.
Sin embargo, el portavoz talibán Zabihullah Mujahid confirmó los bombardeos sobre la capital afgana, calificando la acción como un acto cobarde del ejército de Pakistán.
Las autoridades de Kabul respondieron con operaciones de retaliación, intensificando el conflicto armado entre Pakistán y Afganistán mediante la captura de bases y puestos militares.
El Ministerio de Defensa afgano reportó la muerte de cincuenta y cinco soldados enemigos, además de la incautación de armamento pesado tras los combates nocturnos.
Asimismo, se registraron víctimas civiles en campamentos de migrantes debido al intercambio de cohetes, lo que complica la situación humanitaria dentro de este entorno bélico.
Expertos internacionales advierten que el conflicto armado entre ambos países representa la crisis diplomática más grave desde el regreso de los fundamentalistas al poder político.
Ambas naciones mantienen disputas históricas sobre la Línea Durand, frontera de facto donde hoy se concentran los ataques terrestres y aéreos de los dos ejércitos.
Finalmente, la comunidad global observa con preocupación cómo este conflicto armado entre Pakistán y Afganistán podría desestabilizar la seguridad de toda la región de Asia.
El cese de las hostilidades parece lejano mientras los dos gobiernos refuerzan sus posiciones tácticas a lo largo de los extensos kilómetros de la frontera compartida.
