El presidente estadounidense Donald Trump confirmó un contacto directo con Maduro, asegurando que la conversación ocurrió recientemente, aunque reconoció que el intercambio no generó resultados significativos.
Trump declaró que habló con el presidente Nicolás Maduro “muy recientemente” y, aunque respondió preguntas sobre el tema, enfatizó que el diálogo no fue fructífero, dejando abierta la expectativa internacional.
Las declaraciones surgieron al inicio de su encuentro con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, realizado en Florida, donde Trump ofreció detalles limitados sobre la conversación mantenida.
Además, el mandatario estadounidense vinculó sus palabras con acciones militares recientes, mencionando un ataque contra una instalación usada para transportar drogas, aunque evitó precisar si ocurrió en Venezuela.
Trump señaló que la operación se desarrolló “a lo largo del litoral” y describió una explosión en un muelle, donde aseguró que se cargaban embarcaciones con narcóticos.
El presidente añadió que las fuerzas estadounidenses atacaron barcos y posteriormente destruyeron la zona de operaciones, afirmando que “esa área ya no existe” tras la intervención militar.
Contacto directo con Maduro en medio de tensiones
Aunque ni el Pentágono ni Caracas confirmaron el ataque, analistas consideran que podría tratarse de la primera acción militar estadounidense sobre territorio venezolano en este contexto.
Desde hace semanas, Trump advirtió que Estados Unidos intensificaría su campaña contra el gobierno venezolano, atacando objetivos vinculados al narcotráfico, tras operaciones previas contra embarcaciones ilegales.
Washington informó que destruyó aproximadamente treinta lanchas y que más de un centenar de personas murieron durante esas acciones, reforzando la presión internacional contra el chavismo.
El contacto directo con Maduro ocurre mientras Estados Unidos mantiene sanciones económicas y diplomáticas, buscando aislar al gobierno venezolano y aumentar la presión sobre sus estructuras políticas.
Trump reiteró que la conversación telefónica no ofreció avances, pero su confirmación generó atención mediática, especialmente por coincidir con operaciones militares de alto impacto regional.
El encuentro con Netanyahu sirvió de escenario para estas declaraciones, mostrando cómo la política exterior estadounidense combina diplomacia y acciones militares en escenarios estratégicos simultáneamente.
El contacto directo con Maduro se convierte en un elemento clave dentro de la narrativa estadounidense, reforzando la tensión bilateral y la incertidumbre sobre próximos pasos diplomáticos.
