La Alcaldía de San Francisco suspendió la licencia de expendio de licores al restaurante «La Cantina» por un lapso de 72 horas. La medida responde a las constantes denuncias sobre la contaminación sónica generada por el local.
El establecimiento, ubicado en el bulevar de la urbanización La Coromoto, incumplía las normativas municipales sobre niveles de ruido. Los vecinos del sector reportaron que el exceso de decibeles afectaba directamente la tranquilidad y convivencia ciudadana.
Las autoridades actuaron de forma inmediata tras verificar que el local operaba fuera de los límites permitidos. El procedimiento forma parte de los operativos especiales de seguridad ejecutados durante este fin de semana.
Operativo multidisciplinario contra la contaminación sónica en La Coromoto
El procedimiento fue liderado por la Dirección de Prevención y Seguridad Ciudadana junto a funcionarios de Polisur y la PNB. Durante la inspección técnica, se constató que el ruido emitido superaba los estándares legales de la ordenanza.
El equipo multidisciplinario verificó la documentación legal y los permisos de funcionamiento del recinto nocturno. Estas acciones buscan frenar la contaminación sónica para garantizar que la actividad económica no perjudique el derecho al descanso de los residentes.
José Gregorio Hernández, gerente de seguridad ciudadana, destacó que el despliegue se mantendrá de forma permanente en las parroquias. El objetivo es supervisar que todos los comercios del municipio San Francisco cumplan estrictamente con las regulaciones ambientales.
Compromiso municipal con la convivencia y el orden público local
El alcalde Héctor Soto instruyó mantener la vigilancia sobre los niveles de ruido en las zonas residenciales más vulnerables. La municipalidad exhortó a los comerciantes a ajustar sus sistemas de sonido para evitar sanciones por contaminación sónica.
Con esta actuación, el gobierno municipal reafirma su compromiso de preservar la tranquilidad de las familias sanfranciscanas. Los propietarios que reincidan en estas faltas podrían enfrentar la suspensión definitiva de sus actividades comerciales en la entidad.
Finalmente, las autoridades locales recordaron que la armonía entre el comercio y la comunidad es fundamental para el desarrollo. Los operativos continuarán supervisando el cumplimiento de las ordenanzas vigentes para asegurar un ambiente libre de ruidos molestos.
