El gobierno venezolano solicitó a la ONU activar mecanismos multilaterales para defender la paz frente a recientes ataques militares de Estados Unidos en el mar Caribe.
Durante el fin de semana, el canciller Yván Gil expresó su preocupación por las acciones estadounidenses, que han dejado más de 60 muertos en embarcaciones civiles.
A través de Telegram, Gil celebró que Naciones Unidas rechazara las agresiones, calificándolas como violaciones al derecho internacional y a la soberanía de Venezuela.
El alto comisionado de la ONU, Volker Türk, también condenó los ataques, exigiendo investigaciones independientes y respeto a los derechos humanos en operaciones antinarcóticos.
Según Türk, ninguna de las personas a bordo representaba una amenaza inminente que justificara el uso de fuerza letal por parte de Estados Unidos.
Venezuela pide a la ONU actuar con firmeza para defender la paz regional
El gobierno venezolano reiteró que el Caribe es una zona de paz, por lo que exige el cese inmediato de las hostilidades extranjeras en sus aguas.
Además, solicitó a los organismos multilaterales cumplir su mandato de proteger la soberanía de los pueblos frente a intervenciones militares no autorizadas.
En su comunicado, Gil instó a los países vecinos a unirse en defensa de la estabilidad regional y rechazar cualquier forma de agresión externa para defender la paz.
La Cancillería venezolana considera que estas acciones buscan desestabilizar políticamente la región bajo el pretexto de combatir el narcotráfico internacional.
Diversos analistas internacionales coinciden en que la tensión entre Venezuela y Estados Unidos podría escalar si no se establece un canal diplomático inmediato.
Mientras tanto, organizaciones de derechos humanos han documentado los impactos humanitarios de los ataques, incluyendo víctimas y desplazamientos, para defender la paz.
El Consejo de Seguridad de la ONU aún no ha emitido una resolución formal, aunque varios países miembros han solicitado una sesión extraordinaria.
Ciudadanos venezolanos han expresado su respaldo al llamado del gobierno, exigiendo respeto a la soberanía nacional y a la vida de los inocentes.
La comunidad internacional enfrenta ahora el desafío de actuar con responsabilidad, priorizando el diálogo y la diplomacia para defender la paz en la región.
