La nueva política y la «desideologización»; ambos indistintos a pensamiento y convicción, fueron las premisas sostenidas en la cuarta cumbre de Prioridad en Iniciativas de Inversión Futura por la PE Delcy Rodríguez, quien no dejó de recalcar el férreo interés de empresas pertenecientes a varios continentes en la primera reserva petrolera y gasífera de nuestro hemisferio que, además, cuenta con 2.600 toneladas de oro ya probadas y 5.200 inferidas, aunado a reservas masivas de hierro, bauxita, diamantes y minerales.
Esta apunta a ser la ruta de la «estabilización estratégica»: Reformas, legales y de retórica. Cambios, de lenguaje y gabinete. Nueva política y relaciones nacionales e internacionales basadas en un clima de negocio libre de sesgos con divergencias tolerables, lo cual se suma a la garantía que brindan a estas organizaciones 19 semestres consecutivos de levantamiento económico en Venezuela con 5 años de recuperación sostenida, liderando el crecimiento económico en América Latina, según la CEPAL.
Nuestro país es hoy un «territorio de oportunidades, más democrático, justo y libre», manifestaba Rodríguez durante la cumbre que reúne a más de mil inversores, directores ejecutivos y líderes políticos de todo el mundo para debatir sobre el movimiento del capital global, la inteligencia artificial y el futuro de sectores clave.
Con escepticismo muchos alegan que «el derecho colectivo es político, entonces el efecto de desideologizar podría significar despolitizar y desactivar ese poder social»; otros, asumen la acción como «una postura que favorece intereses particulares y sobre todo externos», seguido de aquellos que enfatizan la imposibilidad de que la neutralidad o vacío de ideas exista en política.
Aunque la desideologización surge como una visión crítica (años 50-60) para superar antagonismos, en la opinión contemporánea es vista a veces como una estrategia para desacreditar posturas radicales o el fin de la lucha de clases.
El Académico Excelentísimo Sr. Gonzalo Fernández de la Mora, sostiene que «el ciclo de la política ideológica está a punto de extinguirse en las sociedades desarrolladas y la desideologización es un avance en el proceso de racionalización de la política, por lo tanto, el genuino intelectual debe apoyarla».
Mientras que en psicología social, se ha planteado como un instrumento para que los pueblos desmantelen discursos y construyan su propia conciencia crítica.
En Venezuela, el interés común ha pasado de la polarización a una petición colectiva que, lejos de recordar colores, ideas o posiciones, se empeña en soluciones. De hecho, se habla de cambios de corrientes de pensamiento y de una manera más pragmática y objetiva de entender la realidad, la política, la ciencia y la sociedad.
Autogestión y libertad de acción ante un desafío denominado cambio
- Evitar que los alegatos opuestos a lo que sostenemos y ceeemos se conviertan
en objetivo de crítica, de la menos constructiva. - Escarbar en conjeturas, preludios y señalamientos subjetivos e intentar dar respuestas y formular interrogantes para aprender y no para contender.
- Renunciar al empeño de querer imponer nuestro credo al resto de los individuos a través de la ofensa.
- Evitar la violencia por medio de la palabra, generada por el asco y el desprecio que para algunos provocan los rivales políticos.
- Recordar las funestas consecuencias que el odio ha dejado en nuestro país.
- Entender que hablar de democracia es estar conscientes de que sin voces distintas, ésta jamás existiría.
- Ante el ataque, reconocer lo que se ha guardado en lo más profundo, buscando sanar.
- Conocernos a través de lo que pensamos, decimos y hacemos, bueno y malo.
- No permitirnos ser vulnerables a causa de gente que con sus esquemas desintegra a punta de palabras lo que hay en nuestra razón.
- Dejar de ser partícipes de los discursos peyorativos que dramáticamente se han arraigado en todos los espacios de nuestra sociedad, dentro y fuera.
En la misma medida en la que se habla de cambios y reformas en política, leyes y discursos, es necesario y urgente trabajar en una metamorfosis del pensamiento discrepante, comúnmente motivado por situaciones extremas que, en muchos de los casos, han mutilado y socavado nuestros valores e integridad personal con señalamientos y etiquetas, en un acoso absurdo que nos termina coartando la libertad de ser y decir.
Corresponde realizar lecturas realistas del ámbito que adopten paridad, equidad y afinidad, y abortar creencias que hoy día son exactas a lo estéril.
MSc. Ileana Velásquez.
ileanaavm@gmail.com

