En una operación conjunta de la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria española, se ha interceptado un buque remolcador que transportaba 3 toneladas de cocaína en aguas internacionales al oeste de las islas Canarias. El operativo culminó con la detención de cinco tripulantes, entre ellos un ciudadano venezolano, y la desarticulación de una compleja red de narcotráfico.
El buque, de nombre «Sky White», fue abordado por las autoridades. La droga, distribuida en 80 fardos, se encontraba oculta en el interior de la nave. La embarcación presentaba un estado deplorable, con graves deficiencias de seguridad que ponían en riesgo la vida de sus tripulantes, conformados por cuatro ciudadanos de Bangladesh y uno de Venezuela, quienes fueron detenidos como presuntos autores de un delito de tráfico de drogas.
La operación tiene su origen en una investigación desarrollada por la Dirección de Investigación e Inteligencia de la Aduana Francesa (DNRED) y las autoridades de Marruecos, sobre un grupo criminal que operaba desde el puerto de Dajla, en el Sahara Occidental. Este puerto era utilizado para eludir la vigilancia de las autoridades europeas.
Desde allí, el ‘Sky White’ realizaba varios trayectos al año, cruzando el Atlántico para regresar con importantes cargamentos de cocaína con destino final al continente europeo. La investigación española, por su parte, se enfocó en el buque como una “embarcación nodriza” encargada de transbordar los estupefacientes a naves más pequeñas en zonas cercanas a Canarias o la Península Ibérica.
Este éxito policial es el resultado de una amplia colaboración internacional, con el apoyo de los servicios policiales de Reino Unido (NCA), Estados Unidos (DEA) y Portugal (Policía Judiciaria). La coordinación entre todas las agencias se realizó a través de dos centros clave: el Centro de Inteligencia con el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) y el Centro de Análisis contra el Narcotráfico Marítimo en el Atlántico (MAOC-N).
La operación se suma a la lucha contra el tráfico de drogas en la denominada «Ruta Atlántica» de la cocaína, un corredor marítimo utilizado por todo tipo de embarcaciones procedentes de Sudamérica y el Caribe para introducir estupefacientes en Europa.
AGENCIAS / RDN
