El presidente Miguel Díaz-Canel declaró duelo nacional en Cuba tras la operación militar estadounidense en Venezuela, donde murieron 32 ciudadanos cubanos durante enfrentamientos directos.
La medida, anunciada mediante el Decreto Presidencial 1147, establece dos días de duelo nacional desde el lunes 5 de enero de 2026.
Según el comunicado oficial, los fallecidos pertenecían a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y al Ministerio del Interior, desplegados en Venezuela bajo acuerdos de cooperación bilateral.
El mandatario calificó la intervención estadounidense como un ataque criminal y resaltó la resistencia ofrecida por los combatientes cubanos en instalaciones estratégicas venezolanas.
Entre los lugares atacados se mencionan el complejo militar de Fuerte Tiuna y la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, ambos en Caracas.
Durante el luto oficial en Cuba, la bandera será izada a media asta en edificios públicos e instituciones militares, como símbolo de respeto.
Además, el gobierno suspendió espectáculos públicos y actividades festivas para rendir homenaje a los héroes que defendieron la solidaridad internacional de la nación.
El gobierno cubano destacó que los combatientes cayeron tras férrea resistencia, enfrentando bombardeos y ataques directos en escenarios de alto riesgo militar.
Duelo nacional en Cuba y repercusiones regionales
La declaración de duelo nacional en Cuba también busca enviar un mensaje político hacia la región, subrayando la importancia de la cooperación internacional.
Autoridades señalaron que la operación estadounidense incluyó la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, trasladados posteriormente a Nueva York bajo custodia.
El hecho generó reacciones inmediatas en América Latina, donde gobiernos aliados de Venezuela expresaron preocupación por la escalada militar y sus consecuencias regionales.
Medios internacionales informaron que la intervención se produjo en la madrugada del sábado, con despliegue aéreo y terrestre en puntos estratégicos de Caracas.
El duelo nacional en Cuba se convierte en un símbolo de resistencia y solidaridad, reforzando la narrativa oficial sobre la defensa de principios soberanos.
La medida refleja la intención del gobierno cubano de honrar a los caídos y mantener viva la memoria de quienes participaron en la misión.




