El primer título de Hansi Flick con el Barcelona será recordado por el destrozo que le hizo al Real Madrid en Arabia Saudí. Ancelotti sufre un duro varapalo en su segundo Clásico de la temporada. Tras ser goleado en el partido de Liga en el Bernabéu, pierde la Supercopa de España con la imagen de un equipo muy inferior a los azulgranas.
El Barcelona fue muy superior al Real Madrid y a saber qué hubiese pasado si no hubiese jugado con 10 desde el minuto 55. Ancelotti no solo no dio con la clave sino que fue aún peor que en el Bernabéu. Solo se salvó Mbappé porque el resto del equipo blanco, sobre todo en defensa, dejó mucho que desear.
El rival destrozó al Real Madrid a partir del ecuador de la primera parte y ese aluvión duró hasta la expulsión de Szczęsny en la segunda parte. Fueron minutos históricos para el cuadro de Flick y un infierno para un Real Madrid que sigue echando de menos a dos jugadores como Carvajal y Militao. Lamal hizo lo que quiso y encima se sumaron a la fiesta Lewandowski y Raphinha.
Eso sí, el Madrid se adelantó con gol de Mbappé a la contra. El problema es que el Barcelona estaba siendo mejor antes del gol y lo fue todavía más después del mismo. Contras, jugadas trenzadas, verticalidad… El Barcelona domó al Real Madrid y encima fue tremendamente efectivo en sus ocasiones. Lamal empató con un golazo. Lewandowski aprovechó un penalti de Camavinga a Gavi y Raphinha hizo el resto con el 1-3 y el 1-5. Antes del descanso, 1-4 de Balde.
El partido era una fiesta para el Barcelona hasta que Mbappé se quedó delante de Szczęsny, este le frenó y VAR mediante, Gil Manzano expulsó al polaco. Justo de esa falta nació el segundo del Real Madrid y pese a que la renta era muy amplia, el Barcelona temió por el resultado. Flick no se la jugó y quitó a Yamal y Gavi para sacar a Peña y Dani Olmo. El Madrid olió sangre y quiso dar más miedo. Asencio salió en el lateral y Modric en el medio.
El Barcelona, aunque no es ni mucho menos su estilo, tuvo que bajar el bloque para defender y esperar alguna contra mientras el dominio pasaba a ser blanco. El problema para el equipo de Ancelotti es que no volvió a dar miedo. De hecho, viendo las sensaciones, el Real Madrid se libró de recibir una goleada mayor. Si el Barcelona no se queda con 10…
Dolorosa manita del Barcelona al Real Madrid en la Supercopa. Eso sí, la experiencia dice que al Real Madrid cuando le pasan cosas malas o tiene decepciones importante acaba ganando todo o vengándose de alguna manera. Por lo tanto, mal harían los rivales en creer que la risas de enero serán las mismas en mayo.
Koundé, defensa del Barcelona tras ganarle al Real Madrid: «Este título sabe a mucho. La temporada pasado no ganamos ningún título. Es especial. Sabíamos que teníamos que presionar y lo hemos hecho bien. Hemos tenido mucha calma».
«Estoy muy feliz y muy orgulloso del equipo. Hemos aprendido. Justo después de la expulsión, nos ha tocado sufrir y lo hemos hecho. No se nos podía escapar la victoria».
Libertad Digital/RDN
