Postrecitos de Huevos Chimbos 

1.- El presidente Trump, tomando como base los informes del Departamento de Estado sobre Venezuela, está más que convencido en confiar en la presidenta Delcy Rodríguez para dirigir y seguir al frente del gobierno revolucionario en Venezuela. ¿Por qué en Delcy?. Porque, además de lo que ha constatado en las conversaciones sostenidas con ella, ha visto a una mujer capaz, valiente, inteligente y con temple y carisma para mantener la tranquilidad en el país. Trump ha alabado en varias ocasiones su liderazgo, y así lo ratifican los informes de la CIA sobre el dominio y liderazgo que ejerce Delcy sobre Venezuela, el cual se ha mantenido en calma y sigue su marcha, gracias a la paciencia, resiliencia y confianza. ¿Por qué no MCM?. Trump le agradece haberle regalado la medalla del inmerecido premio Nobel recibido por ella, pero, a pesar de haberla aupado, no agarra línea. MCM se ha convertido en una política nada creíble, juega con mano zurda y derecha, con dos caras y tras su desmedida decisión de regresar a Venezuela, obligó al Departamento de Estado a tacharla de «oportunista». No ve con buenos ojos que, mientras el país sufre por el doblete sísmico, ella sólo piensa en su interés politiquero, y eso ha creado una gran desconfianza en Washington, que ya no la pasan y hasta la han echado a un lado. ¿Acaso ese es el precio de haberte amado, Washington?, pensará MCM.

2.- Mientras, y en franca coherencia con lo que ha sostenido siempre, la presidenta Delcy sigue en su incansable lucha por el bienestar del país, sobre todo, luego de los dos terremotos que azotaron algunos estados, con énfasis en La Guaira. «Tendremos una nueva La Guaira», afirma, y con tal convencimiento asegura tener fe y esperanza para lograrlo. Y añade que, pese a la magnitud de la tragedia, los pilares financieros y la producción petrolera del país se mantienen sólidos y en franca expansión para apalancar ese renacimiento de las regiones afectadas, y también de toda Venezuela. Habla de alianzas estratégicas con el sector privado y gremios nacionales para trabajar en conjunto en la recuperación del país, y agradece la asistencia internacional por su apoyo en este momento difícil para Venezuela. «Aquí hay un gobierno, un país, un Estado y un pueblo que está empeñado en surgir y salir adelante, reconstruirse», dijo la presidenta encargada durante el Consejo Nacional de Economía. Como se ve, hay una mujer, una presidenta que empeña su vida por sacar adelante a Venezuela, para nada antepone sus intereses personales ni practica la politiquería, sólo concentrada en lograr que Venezuela supere estos momentos difíciles y así emprender el vuelo hacia mejores senderos.

3.- Nada favorable luce el escenario para MCM. Y es lógico, pues cada «estrategia» que pone en marcha se le revierte de manera drástica y la expone con todo y planes nada democráticos. Cuando estaba en Venezuela dizque luchando «hasta el final», hizo todo lo posible por irse y entonces montó toda una trama de valentía. Luego, con estridencia anunció lo de su inmerecido premio Nobel y ahí empezó su debacle. Pensó que con regalarle a Trump la medalla, iba a seguir teniendo su placé y al Trump; tras la invasión del 3 de enero al país, se adelantó y pidió que la colocara como presidenta encargada. Y cuál fue su sorpresa cuando Trump dejó a Delcy y dijo que no porque MCM no lidera nada y es rechazada en Venezuela. Herida, entonces comenzó un lobby con los demócratas y Trump la llamó a capítulo y no hizo caso. En ese orden de fracasos, luego montó el encuentro de Panamá con una «gentecita» que ni entre ellos se soportan, como Leopoldo López, Antonio Ledezma, Rodrigo Cabezas, Juan Pablo Guanipa, Bruno Pillieri, y otros, y firmaron un «mamotreto» de carta donde se autonombraba como la única para reunirse con el gobierno y dirigir la transición. MCM, en su delirio, creyó que amarraría a Trump con ese pronunciamiento y le salió el tiro por la culata, porque Trump designó a Dinorah Figuera para tal tarea y ella sufrió otro desprecio. Y el golpe de muerte se lo dieron cuando pretendió regresar al país, dizque para abrazar a los heridos y familiares y dirigir los rescates en otra de sus malsanas «estrategias», pues lo único que quería era aprovechar la tragedia para venderse políticamente utilizando a las víctimas. El Departamento de Estado de EEUU declaró, entonces, que era una oportunista política y de nuevo la puso contra la pared. Es decir, le tienen tanta desconfianza a MCM que se desmarcan de cualquier aventura politiquera.

4.- Y Dinorah Figuera le acaba de decir bien claro al país que MCM está fuera de la ruta que ella tiene trazada para lograr reinstitucionalizar Venezuela. En ese sentido, Figuera iniciará el 1 de agosto las conversaciones con el gobierno que preside Delcy Rodríguez.

Y no sólo Figuera la puso en su sitio, pues Michael Kozak, subsecretario de Estado de Estados Unidos, expresó que no han negado a MCM venir al país, que ella lo puede hacer, pero que todos los esfuerzos binacionales están centrados en la emergencia humanitaria, producto de los devastadores terremotos ocurridos el 24 de junio. Es decir, ayudar a Venezuela es la prioridad y no MCM. Y así por el estilo, sigue recogiendo tempestades de su muy mala cosecha..

5.- Como jugada a tres bandas de billar, explotó lo que parecía la eterna mentira sobre el sistema electoral venezolano. Fue Donald Trump quien lanzó la primera piedra al denunciar que Maduro y su gobierno manipularon las elecciones, todo con la única intención de perpetuarse en el poder. «Venezuela lo sabe desde hace años que Maduro no ganó una eleccion. Ahora el mundo tiene la prueba, montó un complot cibernético para cometer los mayores fraudes electorales. Un régimen criminal narco-comunista aliado de Irán, China y Rusia», decía a los cuatro vientos el inquilino de la Casa Blanca. Esa era la bomba que había prometido. Pero tal mentira le estalló en la cara a Trump cuando la CIA, en documentos desclasificados, aseguró no tener evidencias de que se hubiera manipulado el sistema electoral venezolano y que tampoco Venezuela ni su gobierno pudieron influir en procesos electorales en otros países. Y la carambola trituró la gran mentira fabricada por MCM, Edmundo Gonzalez Urrutia y toda su camada de odio, de que el CNE cometió fraude en el 2024 y que Gonzalez Urrutia era el presidente electo. Como se ve, toda una farsa fabricada de manera criminal para victimizarse ante el mundo siguiendo un guión desde el exterior para, de manera fraudulenta, causar caos, deslegitimar el proceso y hacerse del poder. Es así cómo actúa MCM y esa oposición llena de odio y mentira. Y que conste, no lo dijo Diosdado, ni Delcy ni nadie del gobierno, lo dijo la CIA que, como decía el Chavo, «sin querer queriendo», desenmascaró la farsa urdida por MCM. Lo más triste de todo es que la CIA lo sabía y también el Departamento de Estado, y se prestaron a la farsa montada, y que MCM ejecutó a la perfección cuan vendida a los intereses del norte.

6.- Pero, una pregunta salta a la vista. Si según la CIA, el sistema electoral venezolano no es fraudulento y no manipuló procesos electorales, entonces este tema debe ser sacado de la agenda que tiene Dinorah Figuera y que se discutirá a partir del 1 de agosto, como parte de la ruta para reinstitucionalizar al país. La pelota caliente la tiene ahora Dinorah Figuera.

7.- Salieron los cadáveres a defender y a tratar de revivir a alguien que fenece. Sí, como lo leen, a MCM le salió defensor, Henry Ramos Allup, el adeco que se niega a asumir la ética en la política. Ramos Allup asegura que Trump no quiere a MCM y lo dice como una manera de victimizar a quien ha sido un factor de desequilibrio en Venezuela y ha estructurado planes de ataque contra Trump, según lo ha afirmado el periodista español Javier Negre. Hay un dicho bien claro Ramos Allup: «Verdugo no pide clemencia».

Giancarlo Di Martino 

RDN

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