El presidente de Chile, Gabriel Boric, visitó hoy a los familiares de los cinco mineros atrapados a 1.200 metros de profundidad en la mina El Teniente, en un esfuerzo de rescate que se ha calificado como «tremendamente complejo». El derrumbe del pasado jueves, que provocó la muerte de un trabajador y dejó a otros nueve heridos, moviliza a más de 100 especialistas.
Durante su visita a las oficinas de Codelco en Rancagua, el mandatario destacó que la cuprífera estatal tiene «todos los recursos, la experiencia y la tecnología para llevarla adelante». Sin embargo, también reconoció que aún no se ha podido establecer contacto con los mineros, aunque su ubicación es conocida por los dispositivos electrónicos que portaban.
El derrumbe se produjo a raíz de un «evento sísmico» cuyo origen, ya sea natural o causado por las perforaciones, todavía está bajo investigación. Las actividades de la mina, el yacimiento de cobre subterráneo más grande del mundo, se encuentran paralizadas desde el viernes por orden del Ministerio de Minería para facilitar las labores de búsqueda.
En el equipo de rescate participantes especialistas que estuvieron en el exitoso operativo que en 2010 salvó a los 33 mineros atrapados en una mina en el desierto de Atacama, una experiencia que el gobierno chileno considera clave para esta compleja operación.
DW / RDN
